El Aeroparque Jorge Newbery reabrirá su operación el 15 de marzo cuando concluyan las obras en la pista de aterrizaje y en los sectores de arribos y partidas del área internacional y que, tras una inversión del orden de los 5.000 millones de pesos, le permitirá a la estación aérea metropolitana convertirse en una de las más seguras del continente para las operaciones aéreas, informaron fuentes oficiales.

La obra consiste en la remodelación y ampliación de los sectores de Arribos y de Partidas del área Internacional de la Terminal de Pasajeros, en vistas al retorno de los vuelos regionales.

En lo que hace a la pista, es la primera vez, desde 1974, que se la construye totalmente a nueva en su calle central y la obra en sí, marca un hito en la historia del Aeroparque porque le permitirá elevar su posibilidad operacional a la categoría 3, la más alta que determina la autoridad internacional de control aéreo y que implica que las aeronaves pueden despegar y aterrizar con instrumental, entre otros requisitos.

Para la rehabilitación de la pista, se llevó adelante la demolición y reconstrucción de los 21 metros de la faja central existente, a lo largo de toda su longitud (2.100 m), aumentando su estructura para darle mayor capacidad de soporte y llevando su longitud total a los 2.700 metros, o sea 600 metros más de lo que tenía.

Esto se complementa con el ensanche de la pista a 45 metros y la ejecución de márgenes pavimentados de 7,5 metros a cada lado, conforme lo recomendado en la normativa internacional vigente, lo que llevará la pista a un ancho total de 60 metros.

También, se concreta la prolongación de la pista en ambas cabeceras, lo que, además de incrementar la seguridad de las operaciones, permitirá realizar vuelos de mayor radio de acción.

Las obras contemplan, además, un nuevo sistema de balizamiento de alta intensidad en configuración de Categoría Operacional 3, a instalarse en la pista, con rodajes y salidas rápidas, que incluye luces de eje pista, bordes, umbral y fin de pista, y nuevos sistemas de luces de aproximación en ambas cabeceras, a lo que también, se incorporará un nuevo sistema instrumental para el aterrizaje (ILS), lo que mejorará sustancialmente la seguridad de las operaciones y permitirán operar en condiciones de baja visibilidad.



Migración y preembarque


El proyecto comprenderá, por otra parte, la remodelación y ampliación del preembarque internacional, con una superficie aproximada de 3.350 m2, además, se readecuarán los espacios existentes para mejorar la funcionalidad y espacialidad.

Asimismo, se concretará una nueva estructura para los sectores de control de seguridad y control migratorio, a fin de lograr una optimización de los espacios, y una mejor operación y procesamiento de los pasajeros, y se mejorará la oferta gastronómica y comercial existente, incorporando nuevos locales.

En cuanto al área de Arribos Internacionales, el proyecto abarcará una superficie aproximada de 4.600 metros cuadrados y prevé la remodelación, readecuación y refuncionalización del área de control con sus oficinas anexas; la remodelación del patio de valijas internacional y la construcción de un nuevo hall de arribos internacional con sus sanitarios, local gastronómico y locales comerciales.

Esta obra incluye, además, la readecuación de los espacios exteriores, esto es, veredas, canteros y equipamiento.

El nuevo sector de control de migraciones consistirá en un espacio amplio para filas, e incluye la instalación de 14 puestos de atención y 5 E-gates y perimetralmente a esta área se ubicarán las oficinas de los organismos de control.

En la misma línea se remodelará y ampliará el sector correspondiente al control de aduanas, para una mejor organización en la formación de filas, configurándose para la instalación de cuatro máquinas de rayos y oficinas operativas de apoyo.