Esta mañana el Ministerio de Salud informó sobre tres nuevas muertes por coronavirus que se dieron en las últimas horas. De esta manera, el total de víctimas fatales de Covid-19 en Argentina llegó a 101 personas fallecidas, mientras que los casos de contagio suman 2.277.

Se trata de tres hombres, uno de 75 años residente en Ciudad de Buenos Aires (CABA); otro de 54 años residente en la provincia de Chaco; y uno de 40 años residente en la provincia de Río Negro.

Según los datos comunicados durante el reporte matutino, que todos los días da el subsecretario de Estrategias Sanitarias, Alejandro Costa, hay 5 casos positivos cada 100 mil habitantes, y la edad promedio de contagiados se mantiene en 45 años.

Del total de esos casos, 830 (36,5%) son importados,  790 (34,8%) son contactos estrechos de casos confirmados, 354 (15,6%) son casos de circulación comunitaria y el resto se encuentra en investigación epidemiológica.

Así, la tasa de letalidad (es decir, la cantidad de fallecimientos sobre casos confirmados) es de 4,4%. La tasa de mortalidad general es de 2,2 fallecidos por millón de habitantes, y la edad promedio de las personas que murieron es de 70 años, mientras que en un 71,4% son hombres.

Luego de que se informe que a partir del miércoles será obligatorio el uso de tapabocas o barbijos caseros en la Ciudad de Buenos Aires, lo cual va en línea a medidas ya tomadas en otras provincias, ayer el ministerio mantuvo una larga reunión con el comité de expertos sobre este tema.

En la charla, se llegó un "consenso unánime": "Reafirmamos que es fundamental reservar los barbijos quirúrgicos y los de alta eficiencia para el equipo de salud, no solamente médicos o enfermeras sino también quienes realizan la limpieza o entregan la comida", además de aquellas personas con un diagnóstico confirmado o síntomas de coronavirus, indicó la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

"Es muy importante que todos y todas podamos entender que es un insumo crítico, que debemos cumplir nuestro rol en priorizar su uso para quienes tienen indicación", pidió.

Por esto, enfatizó que el uso de tapabocas caseros es una "medida adicional" que se suma al resto de las recomendaciones de higiene y cuidados, como "el lavado de manos, la higiene respiratoria, los dos metros de distancia, limpiar las superficies y airear los ambientes".

El barbijo casero "tendría un rol en minimizar la transmisión" en caso de que uno mismo o quien lo usa "tenga algún inicio de síntomas que todavía no se detectó o  una portación asintomática del virus".

"Para esto hay que tener en cuenta su uso adecuado, su limpieza y lavado permanente, su uso individual y la forma de realizarlo, con varias capas de tela, y que se ajuste a la cara", recomendó la funcionaria, e indicó que su uso es importante "en algunas situaciones donde cumplir las medidas de prevención anteriores sea más difícil, como en el transporte público o un comercio cerrado, donde la distancia sea más difícil de cumplir".

Sobre los llamados tapabocas, aclaró que "deben incluir la nariz" entre las superficies de la cara que cubren, y recordó: "Es algo para que nosotros no lo transmitamos, y no para prevenir que nosotros nos infectemos".

Durante el reporte diario se informó que los pacientes internados en unidades de terapia intensiva son 116, y ya hay 559 personas recuperadas y dadas de alta. En tanto, creció a 502 por millón de habitantes la cantidad de test realizados, mientras que el porcentaje de pruebas con resultados positivos sigue disminuyendo, hasta llegar a 11,63%: esto está entre los parámetros recomendados por la Organización Mundial de la Salud para determinar si se están realizando la suficiente cantidad de test.

"El número de personas en terapia intensiva se mantiene estable, no tensiona al sistema de salud y se monitorea en forma permanente para ver este signo indirecto de la circulación viral", afirmó Vizzotti.

Además, recordó que "las 559 personas que ya se han recuperado y el aumento del número de testeos realizados siempre tiene que ponerse en contexto de la situación epidemiológica para definir la eficiencia del testeo", ya que "no solamente es el número de testeos, sino el porcentaje de positividad".

"Junto con la ocupación de las camas de terapia intensiva y el porcentaje de letalidad son muestras de que el aislamiento social preventivo y obligatorio está teniendo un impacto positivo en relación a la disminución de la circulación de personas, de la transmisión del virus, y un aplanamiento de la curva", enumeró.

En este sentido, subrayó: "No vamos a poder decir durante un tiempo largo que ya hemos logrado el objetivo, sino que estamos avanzando fuertemente en sostener este desafío y que tenemos que seguir trabajando para eso".