Clima en el AMBA

A una semana del invierno, empieza a sentirse el cambio de estación

Tras doce días de cielos nublados, el sol promete hacerse presente la próxima semana. Sin embargo, será más fría y ventosa.

El sol asomó finalmente este viernes, pero el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipó que la calma será breve. Para el sábado hay un 70% de probabilidades de lluvia por la tarde y, a partir de ahí, la temperatura caerá en picada. En el conurbano bonaerense, la mínima llegará a los 0° inclusive.

Las nieblas que tuvieron en vilo al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) tras reducir la visibilidad hasta los 100 metros se despiden este fin de semana para dar paso a un frente frío proveniente de la Patagonia. En su lugar, habrá ráfagas de hasta 50 km/h y heladas en zonas del interior bonaerense.

La ola polar se sentirá a flor de piel en el Gran Buenos Aires, donde podrían registrarse temperaturas de hasta -2 °C en zonas como El Palomar y Morón. Asimismo, se verán afectadas las provincias de La Pampa, San Luis y Mendoza, donde la mínima bajaría a -3 °C.

Cuándo mejora el tiempo

De acuerdo con el SMN, el panorama daría un giro recién la próxima semana. El lunes 15 (feriado trasladado por el fallecimiento de Güemes) comenzará con 4 °C de mínima, que ascenderán hasta los 14 °C hacia la tarde-noche. El lado positivo: el viento será ameno y será una jornada soleada de principio a fin.

El repunte térmico será a partir del martes 16, con una suba de dos grados en el termómetro. Por la mañana harán 6 °C, con ráfagas de hasta 50 km/h. Para el final del día, menguará el viento y la máxima llegará a 17 °C.

El resto de la semana tendrá ráfagas leves, cielo parcialmente nublado y 0% de probabilidades de lluvia. Una bienvenida digna para el invierno, que este año arribará "justo a tiempo", en la madrugada del domingo 21 de junio.

Cómo será el invierno

La nueva estación tendrá un clima atípico, según el pronóstico trimestral del SMN. Para la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, el SMN asigna una probabilidad del 40% a temperaturas superiores a lo normal. A este escenario, se le suma un incremento de precipitaciones.

La situación se agrava por el desarrollo de El Niño, fenómeno climático que aumenta las lluvias. En CABA ya se sintió su impacto: el acumulado de junio alcanzó los 178,9 milímetros de agua en menos de dos semanas, cuando el mensual suele ser 58 mm.

La meteoróloga del Instituto de Clima y Agua del INTA, Natalia Gattinoni, anticipó que entre junio y agosto las lluvias podrían superar sus valores históricos en el centro-este de Buenos Aires, incluyendo la cuenca del Salado. 

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