Cambio climático

Alertan que el calor extremo y la sequía podrían afectar a casi el 28% de la población mundial

Un estudio publicado en Geophysical Research Letters advirtió que los eventos extremos combinados de calor y sequía se duplicaron desde la era preindustrial y podrían afectar a casi el 28% de la población mundial hacia fin de siglo.

Un estudio científico advirtió que hacia fin de siglo casi el 28% de la población mundial podría quedar expuesta a episodios extremos combinados de calor y sequía.

Estos episodios ya se vinculan con crisis hídricas, incendios forestales y un aumento de la mortalidad asociada a temperaturas extremas. El impacto se agrava cuando ambos fenómenos coinciden.

Un estudio proyecta un escenario crítico

El estudio, publicado en la revista científica Geophysical Research Letters, analizó la evolución de estos eventos compuestos.

Según las proyecciones del trabajo, si se mantienen las tendencias actuales, cerca del 28% de la población mundial podría enfrentar condiciones extremas de calor y sequía hacia finales de este siglo.

Los eventos extremos ya se duplicaron

El análisis indica que los episodios compuestos de calor extremo y sequía ya ocurren el doble de veces que en el período preindustrial.

De acuerdo con el estudio, entre 2001 y 2020 se registraron en promedio cuatro eventos por año en las zonas terrestres, mientras que entre 1850 y 1900 la cifra era de dos episodios anuales.

Las simulaciones advierten que estos fenómenos podrían volverse hasta cinco veces más frecuentes para unos 2.600 millones de personas hacia la década de 2090, según el escenario analizado.

Los países de menores ingresos, entre los más vulnerables

El informe destaca que el riesgo no se distribuye de forma equitativa. Las regiones tropicales y los países de menores ingresos aparecen como los más vulnerables, pese a que aportaron mucho menos a las emisiones de gases de efecto invernadero.

El autor principal del trabajo, Di Cai, sostuvo que existe "una enorme injusticia para los países de menores recursos", ya que en esas zonas suelen faltar sistemas de refrigeración, acceso a agua segura y atención médica adecuada.

Más eventos, más largos y más intensos

El estudio proyecta que hacia finales de siglo los eventos compuestos podrían repetirse casi diez veces al año a nivel global, con episodios que durarían hasta 15 días.

Entre los territorios más afectados aparecen países insulares tropicales como Mauricio y Vanuatu, mientras que las naciones con mayores niveles de emisiones enfrentarían, proporcionalmente, impactos menores.

Qué dicen los modelos climáticos

El trabajo utilizó 152 simulaciones basadas en ocho modelos climáticos internacionales, siguiendo parámetros del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático).

Para identificar eventos extremos, los investigadores tomaron en cuenta jornadas en las que la temperatura máxima diaria se ubicó dentro del 10% más alto de cada región y coincidió con una sequía de al menos intensidad moderada.

Además, aplicaron el indicador probability ratio (PR), que compara la probabilidad de ocurrencia bajo distintos escenarios climáticos.  Cuando el PR supera el valor de 5, se considera que el riesgo es elevado.

El Acuerdo de París podría reducir el impacto

El estudio remarcó que las políticas actuales definirán cuántas personas quedarán expuestas. Si los países cumplen con los compromisos del Acuerdo de París, el porcentaje de población en alto riesgo podría bajar al 18%, lo que equivale a unos 1.700 millones de personas hacia fines de siglo.

Eso implicaría una reducción cercana a un tercio respecto del escenario sin cambios.

Impacto en agua y alimentos

El informe advirtió que cuando calor extremo y sequía coinciden, se profundizan las restricciones de agua y aumenta la inestabilidad de los precios de alimentos, con impacto directo sobre la disponibilidad de agua y el precio de los alimentos.

"Las elecciones que tomamos hoy afectarán directamente la vida cotidiana de miles de millones de personas en el futuro", concluyó Cai.

El estudio concluyó que la frecuencia de estos eventos compuestos seguirá aumentando durante el siglo si no se reducen las emisiones.

Esta nota habla de: