Detenida en Brasil

"Angustiada" y "con mucha ansiedad": Agostina Paez sigue retenida en Río a la espera del fallo

La abogada argentina espera el fallo definitivo y permanece con tobillera electrónica. El juez mantuvo las restricciones hasta que termine el proceso.

Agostina Páez, la abogada argentina investigada en Brasil por presuntos gestos racistas en un bar de Río de Janeiro, aseguró que atraviesa un fuerte deterioro emocional mientras espera el fallo definitivo de la Justicia.

"Yo estoy muy angustiada, desbordada y saturada", expresó la joven de 29 años, quien permanece retenida en Río con tobillera electrónica y restricciones para abandonar el país.

Según informaron fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas (NA), todavía no se definió el monto de la caución y tampoco existe una fecha concreta para su regreso a la Argentina.

El punto clave: qué dijo y por qué la complicó

En los últimos días, Páez habló públicamente y anticipó que el juez la dejaría regresar al país. "Me van a dejar volver a la Argentina", sostuvo en declaraciones televisivas.

También aseguró: "No hay pena, hay resarcimiento y en estos días me van a dejar volver a la Argentina".

Sin embargo, esas expresiones complicaron su situación porque el expediente aún no tiene sentencia y el juez debe definir si homologa el acuerdo propuesto por las partes. Fuentes del entorno de la defensa consideraron que el magistrado interpretó los dichos como un anticipo indebido del fallo o como una minimización del proceso.

Tras ese episodio, el juez decidió sostener las restricciones vigentes hasta que finalice el trámite judicial.

Qué resolvió el juez y cuánto falta para el fallo

El juez a cargo de la causa, Guilherme Schilling Pollo Duarte, resolvió que la acusada permanezca en Río de Janeiro hasta que concluya el proceso, por lo que el regreso a la Argentina quedó postergado.

De acuerdo con el material del caso, el magistrado primero habría habilitado la posibilidad de que Páez regrese a la Argentina, pero luego dio marcha atrás y sostuvo la retención. El fallo podría demorarse entre 15 y 20 días.

Qué pena pidió la fiscalía

El proceso judicial se formalizó en la audiencia del 24 de marzo, donde la fiscalía solicitó una pena de dos años, la mínima prevista para el delito de injuria racial.

La figura penal contempla sanciones mayores, con un máximo que puede llegar a 15 años de prisión, aunque en este expediente la acusación apuntó a una pena baja y reemplazable.

Qué sostiene la defensa

La abogada defensora, Carla Junqueira, afirmó que la fiscalía redujo la imputación inicial de tres delitos a uno solo, con una pena que podría reemplazarse por servicios comunitarios y una reparación económica a las víctimas.

Junqueira también explicó que el pedido de disculpas de Páez fue considerado por la fiscalía como una señal de comprensión sobre la gravedad del racismo en Brasil. Además, sostuvo que tanto la fiscalía como la querella no se oponen a que la imputada cumpla medidas alternativas en la Argentina, aunque el juez debe definir la caución y otros aspectos formales.

"Fue la peor experiencia de mi vida"

Páez sostuvo que durante el proceso dijo "la verdad" y pidió disculpas a los denunciantes. "Fue la peor experiencia de mi vida", aseguró, y agregó que no se sentirá tranquila hasta regresar al país.

También afirmó que recibe amenazas y que por ese motivo permanecerá encerrada en su casa en Brasil hasta que se defina su situación judicial.

Con los alegatos ya presentados, el magistrado deberá definir si homologa el acuerdo entre las partes y sustituye la pena por medidas alternativas, o si exige que la imputada permanezca en Brasil hasta completar parte de las condiciones antes de autorizar su regreso a la Argentina.

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