bolsonaro no asistirá al juicio por intento de golpe de estado debido a problemas de salud
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrenta un juicio por intento de golpe de Estado, pero no asistirá debido a problemas de salud. Con tobillera electrónica y en prisión domiciliaria, Bolsonaro sufre crisis de hipo y vómitos, lo que le impide estar presente. Las autoridades han reforzado la seguridad ante posibles intentos de fuga, mientras el juicio avanza con estrictas medidas de vigilancia.
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, no estará presente en el juicio por intento de golpe de Estado debido a su delicado estado de salud. Desde su residencia, donde cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica desde el 4 de agosto, Bolsonaro enfrenta problemas de salud que incluyen crisis de hipo y vómitos. Estos síntomas, junto con tratamientos para la hipertensión, el reflujo y la broncoaspiración, han llevado a sus abogados a desaconsejar su asistencia al juicio, según informó el diario brasileño 'Folha'.
El exmandatario, junto a otras siete personas, es parte del núcleo central de la trama golpista que buscaba mantenerlo en el poder tras las elecciones de octubre de 2022. Las acusaciones incluyen asociación criminal, intento de abolir de manera violenta el Estado de derecho, golpe de Estado y daños al patrimonio. De ser hallado culpable, Bolsonaro podría enfrentar una condena de más de 40 años de cárcel, lo que ha generado gran expectativa en el ámbito político y social de Brasil.
Ante la posibilidad de una fuga, el juez del Tribunal Supremo, Alexandre de Moraes, ha ordenado un dispositivo de vigilancia en el domicilio de Bolsonaro. Un informe policial reciente sugiere que el exmandatario podría intentar escapar hacia la Embajada de Estados Unidos para solicitar asilo. Además, se descubrió en su teléfono móvil un documento solicitando asilo político al presidente de Argentina, Javier Milei, lo que ha incrementado las medidas de seguridad en torno a su residencia.
Para garantizar el desarrollo del juicio, las autoridades brasileñas han reforzado la seguridad en la sede del Tribunal Supremo con un contingente de la Policía Militar del Distrito Federal. Este dispositivo de seguridad permanecerá hasta el 12 de septiembre, fecha en la que se espera que concluya el juicio. Además, una unidad integrada de Inteligencia ha comenzado a operar en la sede de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, asegurando un monitoreo constante de la situación.

