"Yo huía de todos"

Candela Arizaga habló de un "brote psicótico" y pidió volver a ver a Moyano

Tras ampliar su declaración, la joven negó que hubiera existido violencia, pidió levantar la restricción de acercamiento y contradijo parte del relato de su primer abogado.

Candela Arizaga salió de la Fiscalía especializada en Violencia de Género de Saavedra junto a su nuevo abogado y respondió algunas preguntas mientras avanzaba entre periodistas y camarógrafos. Después se detuvo, miró hacia las cámaras y habló por primera vez ante la prensa sobre la madrugada que terminó con ella internada y con Facundo Moyano detenido.

La modelo de 23 años dijo que sufrió un "brote psicótico", negó que el dirigente hubiera ejercido violencia contra ella y reveló que pidió el levantamiento de la restricción de acercamiento porque quiere volver a verlo. "El problema nunca fue con él", afirmó.

"No hubo violencia"

"Estoy bien", respondió Arizaga cuando le preguntaron por su estado de salud. Al referirse a lo sucedido dos días antes, descartó que hubiera existido una situación de violencia de género: "Para nada, chicos. Para nada. De haber sido así, lo hubiera dicho, obviamente".

La joven atribuyó su comportamiento durante aquella madrugada a un problema de salud mental que, según anticipó, comenzará a tratar. "Tuve un brote, lamentablemente. Lo voy a tratar de acá en adelante para estar bien. Es un tema psicológico", explicó.

También dio su propia lectura de las imágenes que la mostraron semidesnuda y desorientada por avenida del Libertador. "Yo tuve un brote psicótico, chicos. Si se fijan en las imágenes, yo huía de todos. Había hasta un policía corriéndome y me asusté", relató.

Arizaga evitó responder preguntas específicas sobre un posible consumo de estupefacientes, aunque rechazó las versiones que hablaban de tres días consecutivos de consumo junto con Moyano. "Si hubiera pasado algo de lo que se dice, yo habría sido la primera en salir a contarlo en todos lados", sostuvo.

El pedido para volver a ver a Moyano

Moyano recuperó la libertad el martes por la noche, pero no puede acercarse a menos de 300 metros de Arizaga ni comunicarse con ella. También debe mantener un domicilio fijado y presentarse ante cada citación judicial.

La joven confirmó que solicitó que se levantaran esas restricciones porque desea retomar el contacto. "¿Si quiero verlo? Obvio", respondió ante la consulta de los periodistas. Luego agregó: "Espero verlo pronto. Quiero aclarar que el problema nunca fue con él".

La decisión quedó ahora en manos de la Justicia, que mantiene al exdiputado imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. Arizaga y Moyano mantenían una relación desde enero, según había contado una prima de la joven durante las primeras horas del caso.

El contraste con la versión de Storto

Las palabras de Arizaga contrastaron con las declaraciones que había realizado Diego Storto, quien se presentó inicialmente como su abogado. El letrado sostuvo que un examen toxicológico detectó cocaína y aseguró que la joven le había relatado que sintió miedo dentro del departamento.

"Consumieron solo cocaína. El examen toxicológico de Candela así lo arrojó", había afirmado Storto. También dijo que Arizaga quiso irse por la situación que atravesaba, que tenía recuerdos difusos de aquellas horas y que la Justicia debía investigar si había existido violencia psicológica o suministro de estupefacientes.

El abogado había ofrecido antes una descripción más cautelosa de lo ocurrido. "Tanto ella como Moyano vienen de una noche traumática, movida y con excesos", declaró, mientras la joven todavía permanecía bajo atención médica.

Storto también cuestionó el resultado del allanamiento en el departamento de Moyano, donde no se encontraron drogas. Según afirmó, el fiscal ordenó el procedimiento a las 10, pero la Policía ingresó al departamento recién a las 16. "Antes de eso tenemos registrada a una persona que ingresó a sacar cosas", aseguró.

El letrado habló de "irregularidades" y sostuvo que faltaban pertenencias de Arizaga que antes se encontraban en la vivienda.

El cambio de abogado y un cruce ante las cámaras

Arizaga aclaró que ella no había elegido a Storto como representante. Si bien le agradeció la intervención durante las primeras horas, contó que buscó un abogado cuando tomó conciencia de lo ocurrido para presentarse ante la Fiscalía.

"Yo no tenía abogado cuando pasó todo esto. Storto salió a defenderme muy bien, se lo agradezco, pero yo ayer, cuando tomé conciencia de esto, busqué un abogado para venir a esto y nada más", explicó.

En ese momento, un periodista le transmitió un mensaje que, según dijo, acababa de recibir de Storto. Allí, el abogado sostenía que el nuevo defensor iba a "arreglar todo", se haría cargo de la situación y que por ese motivo él se apartaba. Arizaga reaccionó con incredulidad: "¿Storto dijo eso? No, yo no lo creo".

Cómo quedó la causa contra Moyano

El episodio comenzó a las 5:03 del martes, después de dos llamados al 911 por una mujer semidesnuda y desorientada en Belgrano y una posible agresión en un edificio de avenida del Libertador al 5400. La Policía encontró a Arizaga y Moyano a unas tres cuadras: ella fue trasladada al Hospital Pirovano y él quedó detenido.

Un primer informe policial consignó que la joven había referido una agresión. Arizaga lo negó cuando declaró en el hospital y volvió a hacerlo ahora ante la fiscal Florencia Nocerez, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3, especializada en violencia de género.

Una médica legista constató una lastimadura en una rodilla, compatible con una caída en la calle, sin que se informaran otras lesiones. Durante el allanamiento al departamento de Moyano, los investigadores no encontraron drogas y secuestraron dos teléfonos celulares.

Según fuentes con acceso al expediente, el dirigente se negó a realizarse análisis de sangre y orina. Tras pasar por la Comisaría Vecinal 13A y una alcaidía de Barracas, recuperó la libertad con la prohibición de acercamiento y contacto que Arizaga pidió ahora dejar sin efecto.

Mafia, el perro que se había escapado

Antes de declarar ante la Fiscalía, Arizaga había realizado una primera publicación sobre el episodio a través de Instagram. "Ya estoy bien y mi mascota también lo está. Gracias a todos los que se preocuparon. Tengo errores como cualquiera. A la gente que me bardea le deseo mucho amor", escribió.

Su perro Mafia se había escapado durante aquella madrugada y quedó al cuidado de una vecina. Ante la consulta de los periodistas, la joven confirmó que estaba fuera de peligro: "Está muy bien. Está en Rosario. Gracias a Dios, no le pasó nada".

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