Condenan a Cositorto: recibió 11 años de prisión por estafas en Salta

El líder de Generación Zoe fue condenado por asociación ilícita y estafas reiteradas. La agenda judicial lo arrastra por varias provincias y penas millonarias

Leonardo Cositorto volvió a recibir una pena de prisión. Esta vez fue la Justicia de Salta la que lo encontró culpable de liderar una organización dedicada a estafar personas bajo el nombre de Generación Zoe. La condena: 11 años de prisión efectiva. El golpe judicial se suma al fallo de Corrientes, donde ya acumulaba otros 12 años.

La sentencia se dictó este viernes, tras una audiencia pública transmitida por YouTube. El juez Martín Pérez, junto a los vocales Leonardo Feans y Javier Araníbar, lo responsabilizó por los delitos de asociación ilícita y estafas reiteradas en modalidad de delito continuado. La fiscal Ana Inés Salinas Odorisio, que llevó adelante la acusación, había solicitado una pena aún mayor: 14 años.

Junto con Cositorto, otros miembros del esquema recibieron condenas. Ricardo Gabriel Isaac Vilardel fue sentenciado a 7 años de prisión, mientras que Jorge Federico Vilardel recibió 5 años. Ambos fueron detenidos al finalizar la audiencia. Ana Lucía de los Ángeles Vilardel y Vilma Griselda Albornoz recibieron 3 años de prisión condicional, con reglas de conducta y el deber de participar del Programa de Presos y Liberados.

El fallo dejó claro el alcance económico de la estafa: "El perjuicio ocasionado a los damnificados asciende actualmente a $776.834.153", sostuvo la fiscal en su alegato final.

La estructura de Generación Zoe ya había sido desmontada por otras causas. En febrero, el Tribunal de Goya, Corrientes, lo condenó a 12 años por liderar una asociación ilícita similar. En ese caso, sus socios recibieron 8 años de prisión. El patrón se repite: promesas de rentabilidad imposible, inversiones basadas en confianza personal, y cientos de damnificados en distintas provincias.

La Justicia salteña también dispuso el decomiso de los bienes secuestrados, el pago de las costas procesales y la inmediata reclusión de los condenados con penas efectivas. En el caso de Cositorto, su detención continuará en la unidad penitenciaria local, donde ya permanece alojado.

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