Ley contra rompehogares

Demandó a la amante de su marido y abrió un debate en EEUU

Una mujer llevó a tribunales a la tercera en discordia bajo una ley vigente en pocos estados. El caso, revelado por el Wall Street Journal, sigue abierto.

En octubre de 2024, Heather Ammel encontró en el teléfono de su marido un mensaje de otra mujer: "Te extraño. Poner mi mano sobre tu corazón. Te veo pronto". La escena derivó en una decisión inusual: no demandó a su esposo infiel, sino a la mujer con la que mantenía la relación.

El caso, reconstruido por el The Wall Street Journal, apunta contra la  exsenadora de Arizona Kyrsten Sinema, entonces empleadora del marido de Ammel como guardia de seguridad. La denuncia se presentó en Carolina del Norte, uno de los pocos distritos que conserva la llamada "ley contra rompehogares".

Qué permite la ley

Según detalla el WSJ al describir la doctrina legal estadounidense, la figura de "alienación de afecto" habilita a un cónyuge a demandar a un tercero si logra acreditar tres puntos: que existía un vínculo afectivo genuino en el matrimonio, que ese lazo se quebró y que la intervención del tercero provocó esa ruptura.

La norma no exige probar adulterio. La ley contempla también la influencia emocional. En paralelo, existe otra figura -"conversación criminal"- que se vincula directamente con relaciones sexuales extramatrimoniales.

El caso contra Sinema

En una denuncia de 14 páginas, Ammel acusó a Sinema de haber seducido intencionalmente a su marido, a sabiendas de que estaba casado y tenía tres hijos. Sostuvo que la exsenadora envió mensajes "románticos y lascivos" y fotos sugestivas a través de la aplicación Signal.

También afirmó que lo llevó a viajes a Napa Valley y Nueva York, le hizo regalos y lo incentivó a consumir MDMA en un viaje laboral para guiarlo en una experiencia psicodélica.

En su declaración judicial, Sinema reconoció la relación, pero negó varios de los hechos específicos. Su defensa central apunta a la jurisdicción: sostuvo que el vínculo ocurrió fuera de Carolina del Norte y que desconocía que el hombre se encontraba casado al iniciar la relación.

Un sistema legal en retroceso

Las demandas de este tipo sobreviven en pocos estados, entre ellos Mississippi y Dakota del Sur. En la mayoría del país fueron eliminadas. En enero, la Corte Suprema de Nuevo México las calificó como "anacrónicas" y "deshumanizantes". Utah ya aprobó su derogación.

La senadora estatal Julie Mayfield, que impulsa la eliminación de estas figuras, sostuvo que el esquema legal "presume una relación muy simplista donde un tercero rompe un matrimonio que antes funcionaba", y planteó que para que exista una infidelidad "probablemente ya hay un problema previo en la pareja".

Antecedentes y magnitud

Carolina del Norte se mantiene como el escenario más activo y no fija límites a las indemnizaciones. En 2011, una mujer obtuvo USD 30 millones tras demandar a la amante de su esposo. En 2018, otro fallo otorgó casi USD 9 millones a un hombre en un caso similar.

El abogado litigante John Vermitsky, citado por el WSJ, estimó que se presentan más de 400 casos por año en ese estado y que el 99% involucra relaciones de carácter sexual. Sostuvo que los montos elevados se justifican "en ciertos casos donde un tercero causa un daño significativo al matrimonio".

Estado actual del caso

La demanda de Ammel contra Sinema no tiene resolución definitiva. El proceso sigue abierto y se centra en determinar si la relación encuadra dentro de la jurisdicción de Carolina del Norte y si cumple con los requisitos de la figura legal invocada.

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