Día del Medio Ambiente: iniciativas de ciudades verdes
Del transporte a la gestión doméstica de residuos o la arquitectura: acciones innovadoras en distintos centros urbanos que están buscando la manera de cuidar el Planeta.
Este viernes 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una jornada establecida por Naciones Unidas en 1972 con el propósito de resaltar que la protección y el cuidado del entorno natural son esenciales para el bienestar humano y el progreso económico global.
El tema de 2026 se centra en el cambio climático y destaca que la acción, en este sentido, va más allá de la reducción de emisiones de carbono: implica transformar los sistemas que sostienen nuestras economías y reconstruir nuestra relación con el clima. Es una invitación a prestar atención a las señales urgentes que nos envía la Tierra.
El cuidado del Planeta implica una consciencia cotidiana y un trabajo multidimensional. Uno de los terrenos en los que más se fue progresando en los últimos años es el de las ciudades. Son muchas las iniciativas creativas que se fueron incorporando en capitales de todo el mundo para cambiar el futuro.
La FAO (Food Agriculture Organization de Naciones Unidas) tiene un programa que teje una red de ciudades verdes, que actualmente alcanza a 300 anotadas. Estos entornos ideales son descriptos como vibrantes, inclusivos y resilientes: lugares beneficiosos tanto para las personas como para la naturaleza. El objetivo de la iniciativa es mejorar la salud y el bienestar de las personas en 1000 ciudades de todo el mundo para 2030.
El organismo describe las características de estos núcleos urbanos: son construidos por la gente, alimentados con energía de la naturaleza y diseñados para un clima cambiante. Cuentan con bosques urbanos, comida que se cultiva en techos y jardines verticales. En estas ciudades nada se desperdicia: los residuos se transforman en compost, energía y alimento animal. Contribuyen a mitigar las tormentas y las altas temperaturas. "El movimiento de las ciudades verdes está creciendo en el mundo", señala la FAO.
Existen varios rankings e investigaciones sobre el tema. Un estudio reciente de Reinders Corporation, publicado por Forbes, marcó las ciudades que están al frente del cambio. El informe analizó seis indicadores clave: disponibilidad de espacios verdes, uso de energías renovables, niveles de contaminación del aire, eficiencia del transporte público y accesibilidad para bicicletas, entre otros. Con esos datos, calculó el Índice de Ciudad Verde para cada una. Vancouver, Oslo, Estocolmo, Munich y Zurich son algunas de las que aparecen en la lista.
A continuación, ejemplos de iniciativas de éstas y otras ciudades que dieron un paso al frente para cuidar nuestro mundo:
- Copenhague. Conocida como la capital mundial de la bicicleta, gran parte de su población se traslada en ella a diario y su objetivo es ser carbono neutral. Cuenta con más de 390 kilómetros de carriles y puentes exclusivos, lo que convierte el desplazamiento en bicicleta en la opción por defecto para la mayoría de los residentes. Además, los ciclistas se benefician de los semáforos inteligentes de "onda verde" que se sincronizan con la velocidad para garantizar un viaje fluido e ininterrumpido. Eso no es todo: una flota de transbordadores eléctricos está disponible en el puerto y la mayoría de las habitaciones de hotel de la ciudad tienen certificación ecológica.
- Xalapa, México. El proyecto CityAdapt, destacado por el BID, implementó soluciones basadas en la naturaleza para gestionar el recurso hídrico y reducir el riesgo de inundaciones. Entre las acciones realizadas se destacan: la creación de parques y corredores verdes con más de 6.000 plantas y 3.900 árboles para disminuir riesgos de deslizamientos y erosión, mejorar la regulación hídrica y restaurar cuencas hidrográficas para fortalecer la resiliencia urbana. Además, se instalaron jardines infiltrantes, huertos resilientes y sistemas silvopastoriles para promover la seguridad alimentaria y la gestión sostenible del suelo. El proyecto también incluyó la construcción de un humedal artificial como modelo de aprendizaje y tratamiento de aguas residuales, así como la instalación de 12 sistemas de recolección de agua de lluvia en escuelas y edificios públicos.
- Oslo. Tiene la mayor concentración de vehículos eléctricos del mundo. En 2024, el 90 % de las ventas de coches nuevos correspondieron a vehículos eléctricos. Para fines de 2026, se prevé que casi todos los autobuses serán eléctricos. Está mejorando su paisaje mediante la creación de prados para impulsar la biodiversidad y favorecer a los polinizadores . En 2024, se realizó un seguimiento de 26 prados florales para detectar la presencia de flores silvestres locales y el uso de pesticidas.
- Vancouver. Con su ambicioso Greenest City Action Plan, integró de manera innovadora la naturaleza y el desarrollo urbano, logrando tener la huella de carbono más baja de América del Norte. Cuenta con más de 200 parques urbanos. El más emblemático es Stanley Park, una joya natural de más de 400 hectáreas que cuenta con un icónico malecón (seawall) de 22 kilómetros ideal para caminar y andar en bicicleta. Se exige que los nuevos edificios cumplan con estrictos estándares ecológicos (como la certificación LEED), promoviendo techos verdes y el respeto por los corredores visuales hacia el océano y las montañas.
- Ámsterdam. Aumentó su proporción de fuentes de energía sostenibles y redujo el consumo energético. Desarrolló un plan para lograr la neutralidad climática para 2050, bajando las emisiones de carbono en un 50 % con respecto a 1990. Económicamente, aplica el "modelo de la dona" , que equilibra la satisfacción de las necesidades básicas con el respeto a los límites ecológicos. El término «Economía de la Dona» fue acuñado por primera vez por la economista británica Kate Raworth en 2012. Se representa visualmente como una rosquilla y consta de dos anillos concéntrico: en el exterior están los límites planetarios que no se deben superar para evitar el daño irreversible al medio ambiente; en el interior, los estándares mínimos de vida basados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
- Experiencias locales. En Argentina, varias ciudades llevan la delantera como Buenos Aires o Posadas, si bien todavía queda mucho por hacer. En el caso del territorio porteño, además de las famosas ciclovías, se implementan de a poco acciones para generar más espacios con naturaleza y se incorporaron proyectos de Calles Verdes para reducir el asfalto, sumar arbolado y aumentar las zonas de prioridad peatonal. Como ejemplo reciente, se inauguró un nuevo microbosque nativo en el Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, el tercero desarrollado en un espacio de salud pública en el marco del Programa Microbosques Nativos y Salud. La iniciativa busca integrar biodiversidad urbana en entornos hospitalarios, mejorar la calidad ambiental y acercar la naturaleza a pacientes, familias, trabajadores y equipos de salud. El nuevo espacio cuenta con 443 ejemplares de más de 30 especies nativas, distribuidos en una superficie aproximada de 140 metros cuadrados.

