Identificaron los restos de 12 desaparecidos durante la dictadura en Córdoba
El Centro Clandestino La Perla funcionó como guarnición militar durante décadas. La cantidad de hectáreas dificultó el rastreo de los cuerpos
La Justicia Federal de Córdoba confirmó la identificación genética de 12 personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, cuyos restos fueron hallados en excavaciones realizadas en el predio del ex centro clandestino de detención La Perla. El trabajo fue llevado adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en el marco de una investigación judicial sobre enterramientos clandestinos vinculados al terrorismo de Estado.
El anuncio fue realizado por el Juzgado Federal N.º 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, junto con la Secretaría de Derechos Humanos, Trata y Género, dirigida por Juan Miguel Ceballos. Según informaron las autoridades, los restos fueron encontrados durante trabajos arqueológicos realizados en el sector denominado Loma del Torito, dentro del predio que perteneció al centro clandestino.
De acuerdo con el informe oficial, el proceso permitió alcanzar "un resultado parcial" de identificación genética correspondiente a 12 víctimas. Las identidades se darán a conocer una vez completado el procedimiento de notificación a los familiares directos.
Los fragmentos óseos habían sido hallados inicialmente durante excavaciones iniciadas en septiembre de 2025, cuando el equipo forense comenzó tareas de prospección para localizar posibles enterramientos clandestinos vinculados a víctimas del terrorismo de Estado.
El anuncio se produce en la antesala de un nuevo aniversario del Golpe de Estado en Argentina de 1976, ocurrido el 24 de marzo de ese año, fecha que en el país se conmemora como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia.
Excavaciones y metodología de búsqueda
La investigación en el predio de La Perla está encabezada por la antropóloga forense Silvana Turner, integrante del EAAF. Durante una conferencia de prensa, la especialista explicó que el terreno donde se desarrollan las tareas tiene aproximadamente 14.000 hectáreas, lo que durante décadas dificultó la localización de posibles enterramientos clandestinos.
Para delimitar el área de trabajo se utilizó una fotografía aérea tomada en 1979, que permitió reducir la zona de búsqueda a un perímetro cercano a 10 hectáreas.
Según detalló Turner, a los cinco días de iniciadas las excavaciones apareció el primer conjunto de restos óseos dispersos en el sedimento del terreno. Los especialistas aclararon que no se trata de una fosa común con cuerpos completos o articulados, por lo que el análisis arqueológico continúa para determinar la extensión y características del hallazgo.
La directora del Servicio de Antropología Forense del Poder Judicial de Córdoba y exintegrante del EAAF, Anahí Ginarte, indicó que el sector investigado fue seleccionado a partir del cruce de la fotografía aérea con testimonios judiciales incorporados al expediente y estudios históricos del equipo forense.
El fiscal de la causa, Facundo Trotta, señaló que el resultado es consecuencia de años de investigación judicial y reconstrucción testimonial, y convocó a quienes puedan aportar información relevante a presentarse ante la fiscalía, el juzgado o el EAAF.
El rol de La Perla durante el gobierno militar
El centro clandestino La Perla, ubicado sobre la ruta que conecta la ciudad de Córdoba con Villa Carlos Paz, funcionó entre 1976 y 1978 bajo la órbita del III Cuerpo de Ejército, comandado por Luciano Benjamín Menéndez.
Las investigaciones judiciales y los registros del Archivo Provincial de la Memoria indican que entre 2.200 y 2.500 personas pasaron por ese centro clandestino, considerado uno de los principales del país fuera de Buenos Aires. La mayoría de las víctimas continúa desaparecida.
El lugar formaba parte del esquema represivo conocido como "Zona 3", una división territorial establecida por las Fuerzas Armadas para organizar la represión ilegal durante la dictadura. En ese circuito también participaron otras dependencias policiales y militares de la provincia de Córdoba.
Tras el cierre del centro clandestino en 1978, el predio continuó funcionando durante décadas como guarnición militar. En 2015 fue declarado Lugar Histórico Nacional y actualmente funciona como espacio de memoria, dedicado a preservar las evidencias del terrorismo de Estado y a acompañar los procesos judiciales de investigación y juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

