Efecto contagio: el fenómeno mundial que transforma a los extranjeros en hinchas de la Selección Argentina
Un recorrido por las calles porteñas revela cómo ciudadanos de Estados Unidos, Brasil, Ecuador y Paraguay adoptan el fanatismo "albiceleste", se rinden ante Messi y prometen desde rapadas hasta cambios de look drásticos con tal de ver al equipo ganar la cuarta estrella
La pasión por el fútbol en Argentina no conoce de pasaportes ni de fronteras. En un reciente informe de BAE en la Calle quedó demostrado que el fanatismo que despierta la "Albiceleste" tiene la capacidad única de adoptar a hinchas de todas partes del mundo, quienes vibran, cantan y prometen locuras con tal de ver al equipo nacional bordarse la cuarta estrella en el escudo.
De Norteamérica al Obelisco: el imán del fútbol local
El relevo de testimonios evidenció cómo ciudadanos de diversas nacionalidades que hoy residen o pasean por Buenos Aires se mimetizan rápidamente con la cultura futbolera local. El caso más llamativo es el de dos jóvenes oriundas de Estados Unidos, el país que alberga la gran cita mundialista. A pesar de que su tierra natal es la sede, ellas eligen vivir el clima futbolero en el sur de América.
"El Mundial se hace en Estados Unidos y ustedes están en Argentina hinchando por la selección de Lionel Messi", les señaló el cronista.
"Obvio. Sí. Me gusta River, me gusta el fútbol argentino, entonces estoy aquí", respondió una de ellas con total naturalidad.
Promesas al límite por la cuarta estrella
El folklore del hincha argentino incluye las famosas "promesas", esos pactos casi sagrados que se cumplen si el equipo de sus amores logra el objetivo máximo. Los extranjeros entrevistados ya adoptaron este rito criollo con absoluta seriedad:
El desafío escolar: Un entrevistado estadounidense que se desempeña como docente de primaria reveló el pacto que selló con sus alumnos: "Mis alumnos me dijeron que si llegamos a ganar, me rape. Bueno... todo sea por Argentina".
Look Albiceleste: Un joven proveniente de Ecuador no dudó ante la pregunta del cronista sobre qué locura haría por el tetracampeonato: "Me pinto el pelo de celeste. Celeste y blanco", aseguró de forma atrevida.
Otras alternativas: El cambio de look capilar parece ser la opción preferida frente a alternativas más sacrificadas: "Pintarse el pelo sí; ir caminando a Luján ya es un montón", bromearon entre risas los hinchas con cotillón argentino.
La hermandad latinoamericana (con una excepción histórica)
El amor por la Scaloneta también rompe rivalidades geopolíticas y futbolísticas que parecían inquebrantables. El micrófono de BAE en la Calle recogió testimonios de fanáticos de Paraguay -quienes admitieron adoptar la camiseta argentina si la suya queda en el camino- y de Ecuador, país donde históricamente la Selección ha sido el equipo favorito de muchos hinchas.
Sin embargo, la mayor sorpresa de la jornada la dio un joven oriundo de Brasil, el clásico rival de toda la vida:
"Yo hincho por la selección argentina desde mis 8 años. Desde chico mismo", confesó el brasileño, tirando por la borda cualquier tipo de grieta futbolera gracias al magnetismo de figuras como Lionel Messi o Rodrigo de Paul.
Un grito que se siente en todo el planeta
La jornada cerró con todos los entrevistados unidos en un solo canto rioplatense: "Vamos Argentina, sabés que yo te quiero, hoy hay que ganar...".
Como mensaje final para el plantel de cara a los próximos desafíos, los nuevos hinchas adoptivos de la Argentina dejaron un recordatorio que resume el espíritu de la calle: "Que lo disfruten con el corazón. Acá en Argentina y en todo el mundo los estamos alentando a pura pasión".

