El Nobel, un objeto prohibido que igual se vende por millones
El Nobel no se puede transferir, pero varias medallas se vendieron por cifras millonarias. El gesto de María Corina Machado con Trump reavivó el debate ético
El Premio Nobel volvió al centro de la escena por un motivo ajeno a sus anuncios científicos o diplomáticos. La entrega simbólica de la medalla de la Paz por parte de María Corina Machado a Donald Trump reabrió una discusión de larga data: qué se puede y qué no se puede hacer con un Nobel una vez otorgado.
Según recordó el Comité Nobel, el galardón no puede revocarse, compartirse ni transferirse. Si ahora podemos ver que puede ser entregado, la historia muestra que sí puede venderse. Y, en algunos casos, por cifras millonarias.
Muratov decidió subastar su Premio Nobel con fines benéficos en 2022
Medallas que cambiaron de manos
En 2022, el periodista ruso Dmitry Muratov subastó su Premio Nobel de la Paz por una cifra récord de USD 103,5 millones. El objetivo fue reunir fondos para ayudar a niños refugiados de Ucrania. Años antes, en 2014, el científico James Watson vendió su medalla por más de USD 4 millones, tras haber recibido el premio décadas atrás por el descubrimiento de la estructura del ADN.
La medalla del Premio Nobel de la Paz otorgado en 1936 al canciller argentino Carlos Saavedra Lamas fue vendida por su único hijo tras su muerte, en 1959. La pieza circuló por casas de empeño y coleccionistas privados hasta reaparecer en una subasta de Stacks & Bowers, en EEUU. El 28 de marzo de 2014 fue finalmente adjudicada a un comprador asiático por USD 1.116.250. Desde entonces, nadie volvió a verla en público.
También Francis Crick, quien compartió el Nobel con Watson, obtuvo más de USD 2 millones por su medalla. Ese mismo año, el Premio Nobel de la Paz concedido en 1936 a Carlos Saavedra Lamas -primer argentino y latinoamericano en recibirlo- se vendió por USD 1,1 millones.
Desde la década de 1980, las medallas del Nobel se fabrican con oro reciclado de 18 quilates, según el propio Comité Nobel. Ese valor material, sin embargo, no garantiza precios extraordinarios en el mercado.
Ventas fallidas y precios más bajos
No todas las subastas alcanzaron cifras elevadas. La medalla otorgada en 1994 al matemático John Nash por sus aportes a la teoría de juegos se vendió en 2019 por menos de USD 1 millón. El premio de Física concedido en 1982 a Kenneth Wilson no llegó al precio mínimo de USD 450.000 en una subasta de 2016.
El caso del escritor William Faulkner resultó aún más elocuente: su medalla no logró venderse en 2013, luego de que las ofertas se estancaran en USD 425.000, por debajo del piso establecido.
Trump, el Nobel y un gesto que reavivó la polémica
Donald Trump expresó en distintas ocasiones su deseo de recibir el Premio Nobel de la Paz. Sostuvo que puso fin a varias guerras y cuestionó a Noruega por no haberlo distinguido. En octubre, cuando Machado recibió su premio, decidió dedicárselo.
El jueves, la dirigente opositora venezolana le entregó la medalla. Horas después, Trump agradeció el gesto en redes sociales. "María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he hecho", escribió. "Un gesto maravilloso de respeto mutuo. ¡Gracias, María!".
El episodio volvió a poner en primer plano una contradicción persistente: el Nobel no se puede transferir, pero su historia demuestra que, aun así, puede terminar en una vitrina de subastas o en un despacho presidencial.

