El Vaticano confirmó la próxima beatificación del empresario argentino Enrique Ernesto Shaw

El Papa autorizó la promulgación del decreto que reconoce un milagro atribuido a la intercesión del laico argentino

El Vaticano confirmó este miércoles que el empresario y laico argentino Enrique Ernesto Shaw será beatificado, luego de que el Papa autorizara la promulgación del decreto correspondiente. La decisión fue comunicada oficialmente por la Santa Sede y marca un hecho relevante para la Iglesia argentina, ya que Shaw se convierte en el único beato anunciado en esta instancia que no está vinculado a la Guerra Civil española.

La autorización incluye el reconocimiento de un milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios, paso indispensable para avanzar en el proceso de beatificación.

Un laico que eligió transformar la empresa desde dentro

Enrique Ernesto Shaw fue fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), desde donde impulsó con fuerza la Doctrina Social de la Iglesia en el centro del mundo económico argentino. Su mensaje fue claro y, para su tiempo, profundamente contracultural: la fe y la empresa no solo son compatibles, sino que deben integrarse.

A diferencia de otros caminos de santidad, Shaw optó conscientemente por permanecer en el ámbito empresarial como fruto de un discernimiento espiritual. En un momento de su vida manifestó el deseo de abandonar la empresa para trabajar directamente junto a los obreros, pero un sacerdote de la diócesis de Chicago lo exhortó a quedarse. 

Su misión, le señaló, era transformar la empresa desde dentro. Un dato que hoy adquiere un fuerte valor simbólico, ya que esa misma diócesis es la de origen del actual Papa León XIV, quien lo ha definido como "un hombre providencial para nuestros tiempos".

El vínculo con los trabajadores y una vida breve

Siendo aún joven, Shaw enfermó gravemente de cáncer y necesitó transfusiones de sangre urgentes para sobrevivir. Ante esa situación, los obreros de su empresa se ofrecieron espontáneamente a donar sangre para salvarle la vida. El episodio se volvió emblemático de su forma de entender las relaciones laborales y humanas.

Tras recuperarse, pronunció una frase que atravesó el tiempo y sintetizó su visión cristiana del trabajo: "Ahora soy feliz, ya que por mis venas corre sangre obrera". Enrique Shaw falleció en 1962, a los 41 años, dejando un legado que trascendió el ámbito empresarial y se proyectó como testimonio de compromiso cristiano en la vida laica.

El camino hacia la beatificación

El proceso de reconocimiento eclesiástico avanzó de manera sostenida en los últimos años. En abril de 2021, el papa Francisco declaró venerable a Enrique Ernesto Shaw, al reconocer el ejercicio heroico de sus virtudes cristianas.

En enero de 2025, el milagro atribuido a su intercesión superó la instancia médica y obtuvo la aprobación de la Comisión Teológica. El 17 de junio, la Comisión de Teólogos aprobó de manera unánime la oración de intercesión dirigida al "candidato" y los frutos de la misma en el milagro que se le atribuye. Finalmente, este miércoles, la comisión de obispos y cardenales del Dicasterio para las Causas de los Santos emitió su parecer favorable, habilitando la promulgación del decreto papal.

La alegría de la Iglesia argentina

Tras conocerse la noticia, la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y la Acción Católica Argentina (ACA), parte actora y coactora respectivamente de la causa de beatificación y canonización, expresaron su "inmensa alegría" por la decisión del Papa León XIV.

En un comunicado conjunto celebraron la autorización para la promulgación del decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión de Shaw y destacaron que el paso dado "abre definitivamente el camino a su beatificación", al tiempo que lo señalaron como un testimonio vigente para el mundo empresarial, social y eclesial de la Argentina.

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