En Puerto Argentino

Es excombatiente, hizo una promesa e hizo flamear la bandera argentina en las Islas Malvinas

Eduardo Canitrot volvió a las Islas Malvinas después de 44 años con una bandera, una remera que recuerda el trapo de la Selección argentina y un sueño. "Mi bandera no se arrodilla ante nadie", aseguró

Eduardo Canitrot tiene 62 años y volvió a las Islas Malvinas después de 44 años para cumplir una promesa que le hizo a su amigo Pedro Edgardo Giachino, que fue el primer soldado argentino caído en la guerra. 

Canitrot pisó por primera vez las Islas cuando era un colimba del Batallón Logístico 10 del Ejército Argentino y volvió en 2026 como el presidente de la Asociación de Veteranos Puerto Argentino de Pinamar. Con un registro en sus redes sociales, mostró cómo vivió el viaje que soñó por años y la proeza de izar la bandera albiceleste en uno de los lugares más hostiles del conflicto.

"Qué lindo es ver flamear de noche y de día nuestra bandera argentina de la manera que pude para cumplir mi promesa", escribió Canitrot en una de las publicaciones que hizo en su cuenta personal de Instagram, y agregó: "Cuánto nos gustaría a todos los argentinos verla flamear en ese mismo mástil donde estuvo durante 74 días en 1982. Llegará ese día y será por medios pacíficos, como corresponde".

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 Su recorrido incluyó Pradera del Ganso, cruce clave del conflicto de 1982. En ese terreno logró reconocer el lugar exacto en el que había levantado su pozo de zorro durante los días de combate. Se trata de una pequeña excavación que un soldado hace en la tierra para refugiarse.

"A 20 metros de acá estaba el pozo de un metro y medio de profundidad por 2 de diámetro y en el que vivimos dos personas durante 67 días sin ningún tipo de resguardo contra el viento, el frío y el agua helada que brotaba desde el fondo. De los pozos ya no queda nada, los taparon. Pero queda el recuerdo de cómo sobrevivimos al frío, al hambre y a los bombardeos", recordó en Instagram.

El relato también lo llevó a sacarse una foto con un gran cartel que dice "Welcome to the Falkland Islands", en la que él contrasta, no solo por el peso simbólico de ser un excombatiente frente a semejante mensaje, sino también por la remera que lleva puesta: "Las Malvinas son argentinas", en memoria del trapo que desplegó la Selección argentina en la cancha luego de la victoria contra Inglaterra en el Mundial 2026. Decidió acompañar la imagen con una leyenda simple pero clara. "Fueron, son y serán por siempre", escribió. 

Junto a la imagen, agregó una reflexión dedicada exclusivamente a la "Scaloneta": "Gracias a nuestros jugadores por aquella victoria, por la garra con la que defendieron nuestra camiseta y por lograr que este reclamo se viralizara mundialmente". "Fue emocionante llevar esta remera (regalo de mi hija Belu) a nuestras islas. Un homenaje a nuestra historia, a nuestra identidad y a una causa que llevamos en el corazón", agregó.

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