GOURMET

Esta torta patagónica es un clásico infalible que puede conservarse por un año sin perder sabor

Con frutos secos, licor y especias, la torta galesa es un símbolo de las colonias galesas y un emblema del invierno sureño

La torta galesa, también conocida como torta negra, es uno de los dulces más tradicionales de la Patagonia argentina. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando los inmigrantes galeses llegaron a la región y adaptaron sus recetas al entorno local. De sabor intenso y textura densa, esta preparación no solo es un clásico de la pastelería sureña: también puede conservarse hasta un año sin perder frescura ni humedad, gracias a la combinación de ingredientes naturales.

Esta torta se convirtió en un símbolo de supervivencia, compromiso y tradición dentro de las comunidades galesas. Era habitual que las parejas recién casadas sirvieran una porción durante la boda y guardaran el resto en una lata, para consumirlo juntos cada mes como recordatorio de su unión.

Ingredientes de la torta galesa

Qué se necesita:

  • 200 g de manteca blanda
  • ½ taza de azúcar blanca
  • ½ taza de azúcar negra
  • 2 huevos
  • 1 ½ taza de pasas de uva
  • ½ taza de frutas abrillantadas
  • ½ taza de nueces
  • 1 copa de coñac o ron
  • 2 tazas de harina
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 2 cucharadas de caramelo líquido
  • ½ taza de leche
  • Jugo y ralladura de 1 limón
  • ½ cucharadita de bicarbonato o especias para torta
Paso a paso: 
  • Batir la manteca con los dos tipos de azúcar hasta lograr una crema uniforme.
  • Agregar los huevos, las pasas, frutas abrillantadas, nueces y el licor. Mezclar con cuidado.
  • Tamizar la harina con el polvo de hornear e incorporarla a la preparación.
  • Añadir el caramelo líquido, la leche, el jugo y la ralladura de limón, y el bicarbonato o las especias.
  • Verter en un molde enmantecado y enharinado (preferentemente de 26 cm).
  • Cocinar en horno moderado entre 40 y 50 minutos, hasta que la superficie esté firme y dorada.
  • Cómo conservarla por muchos meses

    Uno de los aspectos más curiosos y valiosos de la torta galesa es su durabilidad. Gracias al contenido de azúcar, alcohol y frutas secas, la torta puede mantenerse en buen estado por hasta un año si se guarda correctamente.

    Lo ideal es conservarla en un recipiente hermético, en un lugar seco, fresco y sin exposición directa a la luz. Algunas personas incluso la cubren con dulce de membrillo o batata para sellarla mejor y evitar que se seque.

     

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