Salud

Hospitales de la UBA advierten por posible parálisis en las próximas semanas

Autoridades de hospitales dependientes de la Universidad de Buenos Aires señalaron que la continuidad de la atención podría verse seriamente comprometida en el corto plazo si no se regulariza el envío de fondos por parte del Gobierno nacional.

Durante una conferencia realizada en el Hospital de Clínicas José de San Martín, directores de tres de los seis hospitales universitarios indicaron que, tras cuatro meses sin transferencias correspondientes al Presupuesto 2026, el sistema funciona con recursos limitados y con una reducción progresiva de sus servicios.

Según explicaron, la partida anual prevista -de aproximadamente 80.000 millones de pesos- no ha sido ejecutada en lo que va del año. En este contexto, estiman que, de mantenerse la situación, en alrededor de seis semanas podría alcanzarse un punto crítico en el funcionamiento operativo.

El director del Hospital de Clínicas, Marcelo Melo, detalló que el establecimiento actualmente opera cerca del 50% de su capacidad. Indicó que se han reducido internaciones, cirugías programadas y contratos vinculados a servicios e insumos, en un intento por sostener la actividad con financiamiento limitado y acuerdos con proveedores.

Por su parte, Roxana del Águila, al frente del Instituto de Oncología "Ángel H. Roffo", advirtió que las dificultades presupuestarias también afectan equipamiento y condiciones edilicias, lo que introduce incertidumbre tanto en la atención de pacientes oncológicos como en la formación de profesionales.

En la misma línea, Norberto Lafos, director del Instituto de Investigaciones Médicas "Alfredo Lanari", señaló que la falta de pagos genera tensiones crecientes con proveedores, especialmente en un contexto donde muchos insumos están dolarizados. Según indicó, el margen operativo actual depende en parte de acuerdos transitorios que podrían dejar de sostenerse en el corto plazo.

Los responsables de los hospitales coincidieron en que el escenario es dinámico, pero que el plazo estimado de entre un mes y medio y dos meses refleja el límite de sostenibilidad bajo las condiciones actuales.