Este julio fue el segundo mes más caluroso en la historia
El mes pasado fue el segundo más cálido registrado a nivel global, mientras los océanos alcanzaron una temperatura récord para ese período.
Julio de 2026 fue el segundo mes de julio más cálido registrado a nivel mundial, con una temperatura media de 16,90°C, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus. Quedó apenas 0,01°C por debajo del récord de 2024.
Pero el calor no quedó solo en los termómetros. La temperatura media de los océanos, fuera de las regiones polares, llegó a 20,96°C, el valor más alto registrado para un mes de julio.
El dato vuelve a poner el foco sobre un fenómeno que atraviesa al planeta y que durante julio tuvo consecuencias concretas en distintas regiones.
Europa quedó bajo un calor extremo
Europa occidental registró su período junio-julio más cálido desde que existen mediciones, con una temperatura media de 21,62°C. La marca superó el récord anterior, establecido en 2022.
El calor se combinó con una fuerte falta de lluvias. España tuvo en julio su mes más seco desde 1961, mientras Francia y Reino Unido se prepararon para nuevas olas de calor.
En Francia, las temperaturas llegaron nuevamente cerca de los 40°C en el sureste. En Reino Unido, el servicio meteorológico Met Office anticipó hasta 36°C en el este y sureste de Inglaterra.
Sequía, ríos secos e incendios
El calor también dejó una consecuencia directa sobre el agua. El Rin, el Támesis, el Danubio, el Ródano y el Po registraron niveles de escasez extraordinarios para esta época del año, según Copernicus.
La falta de agua afectó a la agricultura, la navegación y la generación de energía. Dos centrales de carbón de Polonia debieron detenerse por falta de agua para refrigeración, mientras la única central nuclear de Hungría también interrumpió sus operaciones.
Los suelos secos agravaron además el riesgo de incendios. En la española Ávila, un incendio quemó unas 50.000 hectáreas. En la francesa Gironda, otro fuego destruyó cerca de 42.000 hectáreas y obligó a evacuar a más de 220.000 personas.
El impacto también llegó a la economía. La ola de calor de junio provocó pérdidas estimadas en 2.000 millones de euros en cultivos de granos.
El océano también marcó un récord
Julio dejó otro dato histórico: la superficie de los océanos alcanzó una temperatura récord para ese mes.
Los 20,96°C registrados superaron la marca anterior de 20,89°C, correspondiente a julio de 2023. Copernicus vinculó parte de este comportamiento con el desarrollo de condiciones de El Niño en el Pacífico ecuatorial.
El calentamiento también favoreció olas de calor marinas en el Mediterráneo occidental y el Atlántico. En algunos sectores del Mediterráneo, la superficie del mar alcanzó valores cercanos o superiores a 28°C.
El registro de julio muestra así un planeta que continúa acumulando calor, con efectos que van mucho más allá de las temperaturas: sequías, incendios, presión sobre el agua y pérdidas económicas.


