La NASA descubre el lecho de un río correntoso en Marte
Los investigadores dicen que las huellas encontradas por el rover en Marte solo pudieron ser la estela que dejó un río de alta energía que transportaba muchos escombros
El rover marciano Perseverance, que ya lleva tres años recorriendo con paciencia y perseverancia la superficie de Marte, acaba de enviar imágenes a la NASA que los científicos intentan analizar con la máxima serenidad para contener su excitación.
Si tienen que dar crédito a las fotografías tomadas por la cámara Mastcam-Z del robot de dos metros de largo entre el 28 de febrero y el 9 de marzo, están viendo el lecho de un viejo río seco que alguna vez fluyó sobre la superficie de Marte.
La imagen muestra distintas formaciones rocosas que los investigadores estiman que podrían haber sido formadas por un río profundo y de corriente rápida. Este descubrimiento es de suma importancia, ya que proporciona la evidencia más obvia y directa del flujo de agua que alguna vez tuvo Marte.
El rover Perseverance Mars de la NASA capturó esta escena en un lugar al que ellos mismos llamaron Skrinkle Haven.
El rover Perseverance se encuentra actualmente en el planeta Marte. Fue enviado por la NASA como parte de la misión Mars 2020 y aterrizó con éxito en el cráter Jezero el 18 de febrero de 2021. Perseverance es un rover de última generación diseñado para buscar signos de vida pasada en Marte, recolectar muestras de rocas y suelo marcianos, y realizando diversas investigaciones científicas. Está equipada con una amplia gama de instrumentos y cámaras de gran alcance para llevar a cabo sus tareas en el planeta rojo
Con las nuevas imágenes, los científicos creen que el río era parte de una red de vías fluviales que desembocaban en el cráter Jezero, el área que el rover estuvo explorando desde que aterrizó hace más de dos años.
Estas áreas importantes para el agua podrían ayudar a los científicos a encontrar signos de vida microbiana antigua que, aunque aparentemente extinta, podría conservarse en las rocas marcianas.
La NASA se pregunta actualmente si estas marcas de agua, que se asemejan a las huellas dejadas por un poderoso rastrillo en una playa de arena, están vinculadas al cráter Gale, con el que ya están familiarizados, o a un sistema fluvial mucho más poderoso y aún desconocido.
La Mastcam-Z transmitió cientos de pequeños fragmentos de imágenes a la Tierra, que luego se ensamblan como un mosaico romano. El resultado revela a veces hallazgos sorprendentes, como en este caso: se pueden "ver" guijarros y sedimentos gruesos en el lecho del río.
El cauce de un río correntoso en Marte
Lo que queda sin respuesta por ahora es si este río era como el Mississippi, serpenteando a través del paisaje, o un río trenzado como el Platte en Nebraska, formando pequeñas islas de sedimentos conocidas como bancos de arena.
Según los investigadores, esos rastros solo podrían haber sido dejados por un río de alta energía que transportaba una gran cantidad de escombros. "Cuanto más poderoso es el flujo de agua, más fácilmente puede mover piezas más grandes de material", explicó Libby Ives, investigadora postdoctoral en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California, que opera el rover Perseverance.
Desde hace seis meses, Libby Ives dedica toda su jornada laboral a analizar las imágenes que envía el rover desde la superficie de Marte.
Según Libby Ives, esas rayas curvas podrían ser los restos de las riberas de los ríos o bancos de arena que se formaron dentro del río. Las capas probablemente eran mucho más altas en el pasado. Los científicos creen que después de que estos sedimentos se convirtieron en roca, la erosión del viento los esculpió en su forma y tamaño actuales.

