Precaución

Advierten que el vapeo causa daño pulmonar directo y adicción

El 35,5% de los estudiantes secundarios argentinos consumió cigarrillos electrónicos alguna vez. Su compra supera al tabaco tradicional

La Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) alertó que el uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores produce lesiones pulmonares mortales y alteraciones vasculares. 

El anuncio coincide con los datos del Observatorio Argentino de Drogas (Sedronar), que registraron una prevalencia de vida del 35,5% en el consumo de estos dispositivos dentro de las escuelas secundarias del país. La cifra ubica a estos productos como la tercera sustancia más consumida por los adolescentes, por encima del tabaco tradicional.

La doctora y consultora del Área Corazón y Mujer de la SAC María Inés Sosa Liprandi detalló que la nicotina de estos aparatos altera el ritmo cardíaco, eleva la presión arterial y daña las arterias.

 La especialista señaló que el vapeo general produce asma, bronquitis e inflamación, además de patologías graves como el "pulmón de palomitas de maíz", una cicatrización irreversible de las vías áreas por el uso de saborizantes como el diacetilo y el EVALI, una lesión pulmonar potencialmente letal vinculada al acetato de vitamina E y a los metales pesados inhalados.

El informe de SEDRONAR, que encuestó a 117.000 estudiantes en representación de dos millones de menores escolarizados, arrojó una transición en el mercado: mientras el cigarrillo tradicional retrocede, las nuevas formas de administración de nicotina avanzan debido a una falsa percepción de inocuidad. Los médicos explicaron que la exposición temprana en la edad escolar afecta el neurodesarrollo y acelera la dependencia química.

A la toxicidad de los componentes se le suma la falta de regulación de los insumos. Sosa Liprandi aseguró que estos dispositivos circularon durante años en mercados informales, sin trazabilidad ni controles de calidad. El contrabando, la venta ilegal y la fabricación artesanal facilitaron que los adolescentes accedieran a cartuchos con dosis variables de sustancias químicas sin fiscalización sanitaria.

Frente a esta dispersión, la Sociedad Argentina de Cardiología pidió la aplicación de políticas públicas urgentes que restrinjan la publicidad digital, controlen el acceso de menores y refuercen los programas de cesación tabáquica basdos en evidencia médica.

El presidente de la SAC, Sergio Baratta, afirmó que la institución prioriza la protección de la infancia y la defensa de normativas libres de conflicto de interés. La organización concluyó que ninguna estrategia de salud debe formularse bajo la interferencia de las empresas tabacaleras o de vapeo, y que los productos no pueden promocionarse como alternativas seguras de reducción de daño.

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