La visita de León XIV a la Argentina entró en zona de definición
El Gobierno, la Iglesia y Uruguay acumularon indicios sobre una gira papal en noviembre. La expectativa crece, pero Roma aún no oficializó el viaje.
La eventual visita del papa León XIV a la Argentina dejó de moverse solo en el terreno del deseo diplomático y eclesial. Una cadena de señales públicas y reservadas instaló la expectativa de que el viaje podría concretarse en noviembre, dentro de una gira regional que también incluiría Uruguay y Perú. La Santa Sede, sin embargo, todavía no emitió una confirmación oficial.
El canciller Pablo Quirno encendió la expectativa este viernes, después de reunirse con el presidente Javier Milei. "Vine a reunirme con el Presidente Javier Milei para darle la buena noticia que hará feliz a todo el pueblo argentino", escribió en X. Y agregó: "Solo resta definir la fecha, qué linda Primavera". Milei respondió con dos emojis de leones y una frase breve: "Se viene".
El intercambio no convirtió la visita en un hecho consumado, pero sumó un indicio político de peso.
Una trama de indicios
El viaje papal ya venía bajo seguimiento en la Iglesia argentina y en el Gobierno, pero todo indica que el Vaticano aún no cerró todos los detalles: restan definiciones sobre fechas, lugares y orden de los países.
Este jueves, Quirno y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, recibieron en el Palacio San Martín al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo; al arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva; y al secretario general del Episcopado, monseñor Raúl Pizarro.
En ese encuentro se trató la agenda social y también el eventual viaje de León XIV, un objetivo compartido por la Iglesia y por la administración de Milei. La reunión se produjo bajo extrema reserva, con el propósito de evitar filtraciones antes de una definición vaticana.
Uno de los gestos relevantes realizados por la Iglesia fue la designación del nuevo nuncio apostólico en la Argentina, el arzobispo estadounidense Michael Wallace Banach, cuya llegada a Buenos Aires se espera para fines de junio o principios de julio. La representación diplomática de la Santa Sede estaba vacante desde enero, cuando Miroslaw Adamczyk fue trasladado a Albania.
"Sí, seguramente esto abra la puerta, por lo menos a que aumente la esperanza de la posibilidad de su visita, por supuesto", dijo García Cuerva tras la designación del embajador del Vaticano.
Uruguay también movió el tablero
Las señales políticas no partieron solo de Buenos Aires. Desde Uruguay, el Ministerio de Relaciones Exteriores señaló que trabaja "fuertemente" para que la visita se concrete en noviembre. El intendente de Florida, Carlos Enciso, exembajador uruguayo en la Argentina y con vínculos diplomáticos en el Vaticano, afirmó que León XIV visitaría Uruguay durante la primera quincena de ese mes.
Enciso sostuvo que el cronograma del Papa ya incluiría Argentina, Uruguay y Perú, aunque sin días exactos cerrados. Según explicó, el Santuario de la Virgen de los 33 estaría entre los destinos previstos en territorio uruguayo.
La Iglesia uruguaya también elevó el tono de expectativa. El cardenal uruguayo Daniel Sturla dijo que la presencia del Papa sería "casi segura", pero aclaró que no contaba con la confirmación oficial de la Santa Sede. Según declaró al diario El País, no habría anuncio formal hasta mediados de junio.
Ese punto mantiene el margen de prudencia: el protocolo vaticano establece que, cuando el Papa decide realizar una visita oficial, la Santa Sede debe notificar a la Conferencia Episcopal del país anfitrión. Hasta ahora, ni la Conferencia Episcopal Argentina ni su par uruguaya recibieron esa comunicación.
Las invitaciones y el vínculo con Milei
La Iglesia argentina invitó formalmente al Papa en junio de 2025, cuando el obispo de Jujuy y vicepresidente segundo de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor César Daniel Fernández, le entregó una carta para que visitara "la tierra de su predecesor, el papa Francisco".
El Gobierno hizo su propio movimiento en febrero de este año. Quirno viajó a Roma y le entregó en mano al Papa una carta firmada por Milei. "Hice entrega de una carta de invitación del Presidente al Papa León XIV para que visite nuestro país y reafirmé la voluntad de trabajar de manera conjunta por la paz, el entendimiento entre las naciones y la resolución pacífica de los conflictos", escribió entonces el canciller.
Milei ya se había reunido con León XIV en junio de 2025, durante una audiencia en el Vaticano. En ese encuentro, el mandatario estuvo acompañado por Karina Milei, el entonces canciller Gerardo Werthein y Manuel Adorni, que todavía era vocero presidencial. El Presidente y el Papa dialogaron durante 45 minutos. Luego, Adorni aseguró que el pontífice le había confirmado la visita a Milei, una señal temprana que ahora volvió a cobrar peso ante los nuevos movimientos diplomáticos.
La relación con la Santa Sede también recibió otros gestos internos. El Gobierno designó a Agustín Caulo como secretario de Culto y Civilización. Caulo, de buen vínculo con la Iglesia, ya ocupaba la subsecretaría del área y recibió un saludo formal de Colombo en nombre del Episcopado.
La agenda social, un punto sensible
La expectativa por la visita también obliga al Gobierno a cuidar una relación que no se juega solo en la diplomacia. En la Iglesia leen cada gesto oficial antes de un posible viaje papal, pero mantienen como punto sensible la crisis social y el alcance de la presencia estatal.
Los obispos tomaron nota de los cambios introducidos por el Gobierno al proyecto de ley que declara la inviolabilidad de la propiedad privada, durante su tratamiento en el Senado, en línea con observaciones planteadas por sectores eclesiales. Entre las modificaciones principales quedó la eliminación del capítulo que derogaba el programa nacional de regulación de tierras en villas y barrios populares.
Pero el clima social sigue como un termómetro delicado. García Cuerva lo expuso con una definición dura antes del tedeum del 25 de Mayo en la Catedral porteña, al que asistirá Milei.
"El Estado tiene que garantizar su presencia al lado de los que quedan atrás, al lado de aquellos que jamás tuvieron una oportunidad. Cuando el Estado directamente no se ocupa de los discapacitados, de los enfermos, de los jóvenes atravesados por la droga o el alcohol, o incluso los problemas del aprendizaje y la situación de la universidad pública, si el Estado se retira de eso, uno piensa que esto es sádico, porque daña a los más débiles", afirmó el arzobispo de Buenos Aires.
Una visita con peso histórico
Si se concreta, la llegada de León XIV tendría una carga simbólica particular: sería la primera visita de un pontífice a la Argentina en casi cuatro décadas. La última fue la de Juan Pablo II, entre el 6 y el 12 de abril de 1987. Antes, el mismo Papa había estado en 1982, poco antes del final de la Guerra de Malvinas.
También marcaría un contraste con Francisco. El papa argentino nunca viajó a su país natal durante sus 12 años de pontificado, pese a los reclamos, gestiones e invitaciones de distintos gobiernos. Milei, que antes de asumir había llamado a Francisco "imbécil" y "representante del maligno en la Tierra", moderó su tono desde el debate presidencial contra Sergio Massa y luego le pidió perdón en el Vaticano.
En abril pasado, al cumplirse un año de la muerte de Francisco, Milei compartió una foto suya con él, tomada durante su visita de 2024. "Aquí con el argentino más importante de toda la historia... Abrazo a la distancia Santo Padre", escribió en X mientras estaba de viaje en Israel.
León XIV ya expresó su deseo de viajar a la región. En noviembre de 2025, ante una consulta sobre América Latina, respondió: "Por supuesto. Me encantaría viajar. El problema es la agenda con todos los compromisos, pero sí, a Fátima, a Guadalupe también, México, Uruguay, Argentina también pendiente, ir a Perú, por supuesto".
El calendario que mira el Vaticano
La agenda internacional del pontífice también alimenta las expectativas. León XIV tiene previsto viajar a España entre el 6 y el 12 de junio, con escalas en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. También visitará Francia del 25 al 28 de septiembre, en su quinto viaje internacional desde que asumió el pontificado el 8 de mayo de 2025.
En la Iglesia argentina también miran la situación política de Perú. León XIV vivió allí casi 20 años, primero como misionero agustino y luego como obispo de Chiclayo. La segunda vuelta electoral peruana está prevista para el 7 de junio y el próximo presidente asumirá el 28 de julio, en medio de una crisis política y económica.

