Línea B: trabajadores advierten posibles retenciones que podrían afectar el servicio

Empleados del subte B siguen en estado de alerta y anticipan medidas si la concesionaria no responde por la contaminación con asbesto.

Los trabajadores de la línea B del subte advirtieron que podrían retomar medidas de fuerza en las próximas semanas, lo que podría generar demoras y alteraciones en el servicio, si la empresa concesionaria no da respuesta a los reclamos por la presencia de asbesto en las formaciones.

La advertencia fue realizada a través de un comunicado difundido tras la liberación de molinetes llevada a cabo este martes por la mañana en la estación Federico Lacroze, donde los empleados ratificaron que se mantienen en estado de alerta.

Reclamo por contaminación y riesgo sanitario

Según expresaron desde el sector gremial, el personal ya tiene medidas de fuerza votadas para avanzar en caso de que la empresa no adopte las acciones necesarias para frenar la contaminación con asbesto, un material cancerígeno prohibido en numerosos países.

En el comunicado, los trabajadores denunciaron que la concesionaria intervino de manera ilegal sobre componentes que contienen asbesto en varias formaciones Mitsubishi, lo que habría agravado el riesgo sanitario. Aseguran que el material quedó en estado friable, es decir, expuesto y liberando fibras al ambiente.

Esto generó una situación de contaminación que expuso a millones de personas en cada viaje”, señalaron, al tiempo que recordaron que ya realizaron las denuncias correspondientes ante organismos gubernamentales.

Falta de controles y posible impacto en el servicio

Desde el gremio también cuestionaron que la empresa se niega a realizar muestreos, mediciones y el retiro de las formaciones afectadas, lo que calificaron como una crisis sanitaria.

En ese marco, advirtieron que, si no hay respuestas en el transcurso de la próxima semana, iniciarán un proceso de retención de tareas sobre uno o más trenes que consideran no aptos para circular.

Si bien reconocieron que la medida podría afectar la frecuencia y el normal funcionamiento del servicio, remarcaron que las consecuencias serían “responsabilidad exclusiva de la concesionaria”, a la que acusaron de incumplir sus obligaciones y trasladar el conflicto a los trabajadores.

Pedido al Gobierno porteño

Por último, los trabajadores reclamaron al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que declare la Emergencia Operativa en la línea B, una medida que permitiría acelerar soluciones hasta la llegada de la nueva flota, el recambio del trazado de vías, la reactivación de los programas de mantenimiento integral y la desabestización total de la red.

Somos los únicos interesados en que el subte sea seguro, eficiente, accesible y confiable para millones de usuarios”, concluyeron.

Esta nota habla de: