Más de 100 hijos, fertilidad y herencia: la polémica oferta del fundador de Telegram
Pavel Durov dijo que pagará la fecundación in vitro a mujeres solteras menores de 37 años que usen su esperma. Afirma tener más de 100 hijos y promete repartir su herencia
El multimillonario Pavel Durov, fundador de Telegram, volvió a quedar en el centro de la escena internacional tras confirmar que cubrirá los costos de la fecundación in vitro (FIV) para mujeres solteras menores de 37 años que deseen concebir con su esperma. El empresario, de 41 años, afirmó además que ya tiene más de 100 hijos biológicos en al menos 12 países y que todos ellos podrán heredar una parte de su fortuna, estimada en USD 17.000 millones.
Las declaraciones, difundidas en entrevistas, publicaciones en Telegram y perfiles periodísticos de medios internacionales, volvieron a poner en discusión los límites de la reproducción asistida y el papel de las grandes fortunas tecnológicas en ese terreno.
Donación de esperma como “deber cívico”Durov sostuvo que comenzó a donar esperma en 2010, cuando aceptó ayudar a un amigo con problemas de fertilidad. Según relató, continuó haciéndolo luego de que especialistas le advirtieran sobre la escasez de donantes. En distintas entrevistas describió esa práctica como un “deber cívico” y vinculó la caída global de los conteos espermáticos con factores ambientales, como la contaminación por plásticos.
“Mis actividades pasadas como donante ayudaron a más de cien parejas en 12 países a tener hijos”, escribió en su propia plataforma. En otra declaración afirmó: “No hago ninguna diferencia entre mis hijos”.
El fundador de Telegram ya no dona esperma de manera directa, pero muestras obtenidas en años anteriores permanecen almacenadas en la clínica moscovita Altravita. Según la información publicada, el acceso a ese material se limita a mujeres solteras y menores de 37 años, un requisito que, según las fuentes, apunta a evitar complicaciones legales.
La clínica, orientada a una clientela rusa e internacional de alto poder adquisitivo, promocionó durante un tiempo el material de Durov como de “alta compatibilidad genética”, una expresión de carácter comercial utilizada en su comunicación institucional y no un término científico estandarizado. También destacó que el empresario asumiría los costos de la fecundación in vitro para quienes cumplieran con los requisitos.
Un ex médico del centro, describió a las pacientes como “saludables, educadas y en muy buen estado general”, una caracterización que refleja su percepción personal como profesional de la clínica.
Durov, según las fuentes, no intervenía en la selección individual de las receptoras, aunque el acceso al material quedó sujeto a criterios generales de edad y estado civil.
En julio de 2024, el empresario confirmó en Telegram que su esperma “sigue disponible”, aunque bajo condiciones restringidas.
Herencia y prueba genéticaDurov afirmó que, independientemente de cómo hayan sido concebidos, todos sus hijos biológicos podrán reclamar una parte de su patrimonio. Ese derecho, aclaró, estará condicionado a la posibilidad de acreditar el vínculo genético.
“Mientras puedan establecer su ADN compartido conmigo, tal vez dentro de 30 años, después de mi muerte, tendrán derecho a una parte de mi herencia”, dijo en una entrevista realizada en un podcast conducido por Lex Fridman.
En esa misma línea, anunció su intención de “liberar” su ADN para facilitar que sus descendientes puedan encontrarse entre sí. Tras ese anuncio, dijo haber recibido una gran cantidad de mensajes de personas que afirmaban ser hijos suyos.
Vida personal y conflictos judicialesAntes de las donaciones, Durov tuvo dos hijos con una pareja en 2009 y 2010. Más tarde fue padre de otros tres con Irina Bolgar, abogada especializada en derechos humanos que reside en Suiza. Según reportes periodísticos, ambos mantienen una disputa legal: ella denunció que en 2023 el empresario interrumpió el apoyo económico y presentó una denuncia penal por presuntas agresiones a uno de los hijos, acusaciones que fueron negadas por un vocero de Durov.
Nacido en 1984 en Leningrado, hoy San Petersburgo, Durov creó primero la red social VK y lanzó Telegram en 2013. En 2017 trasladó la sede de la compañía a Dubái, en busca de neutralidad política y un régimen fiscal más favorable.
Tecnología, reproducción y debate públicoLas declaraciones de Durov reavivaron debates éticos sobre reproducción asistida y la noción de “genes superiores”, una idea que distintos especialistas en bioética cuestionan por su cercanía con lógicas eugenésicas. El propio Wall Street Journal señaló que Durov integra un grupo reducido de magnates tecnológicos que empujan los límites de la ética reproductiva.
Mientras algunos exploran pruebas genéticas avanzadas, otros promueven abiertamente tener más hijos frente a la caída de la natalidad. Elon Musk, que tiene más de una decena de hijos, reaccionó con ironía en la red X cuando Durov mencionó haber superado los 100 descendientes: “Pfft, rookie numbers” (cifras de principiante), escribió.
Durov cerró una de sus intervenciones con una frase que sintetiza su postura: “Por supuesto que hay riesgos, pero no me arrepiento de haber sido donante. La escasez de esperma saludable es un problema serio y estoy orgulloso de haber hecho mi parte”.

