Masiva Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista contra el rumbo del Gobierno
Organizaciones LGBTIQ+, feministas y de derechos humanos se movilizan desde el Congreso a Plaza de Mayo para denunciar discursos de odio, ajuste social y retrocesos en derechos.
Organizaciones LGBTIQ+, feministas y de derechos humanos se movilizan desde las 17 de este sábado en la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la segunda Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista, con una convocatoria que partió desde Plaza del Congreso y avanza hacia Plaza de Mayo.
La movilización se propone trascender la agenda sectorial y denunciar lo que los convocantes definen como un rumbo político y social excluyente, atravesado por discursos de odio, ajuste económico y retrocesos en políticas públicas.
El antecedente que marcó un punto de inflexión
La marcha retoma como antecedente inmediato la movilización del 1 de febrero de 2025, cuando una protesta multitudinaria respondió a declaraciones del presidente Javier Milei en el Foro de Davos, donde vinculó a las identidades LGBTIQ+ con la pedofilia y calificó a la ideología de género como un "cáncer".
Aquella convocatoria marcó un quiebre en el clima político y dio origen a un espacio de articulación más amplio, que integró al colectivo de la diversidad con otros sectores afectados por las políticas oficiales.
Una convocatoria multisectorial y transversal
Durante las semanas previas se realizaron asambleas abiertas con la participación de organizaciones LGBTIQ+, agrupaciones feministas, docentes, personas con discapacidad, jubilados y autoconvocados, donde se consensuaron consignas y estrategias frente al avance de los discursos de odio.
En esos encuentros también se incorporaron reclamos vinculados a la violencia institucional, el ajuste social y el deterioro de derechos, ampliando el eje de la movilización.
Desde el Frente Orgullo y Lucha definieron la convocatoria como horizontal, transversal y multisectorial.
Rechazo a los decretos y defensa de la Ley de Identidad de Género
Uno de los ejes centrales de la movilización es el rechazo a los decretos que, según denuncian las organizaciones, vacían de contenido la Ley de Identidad de Género (26.743).
En particular, cuestionan el DNU 2025/62, que restringe el acceso de menores de 18 años a tratamientos hormonales y cirugías de afirmación de género.
Además, exigieron avances concretos en la reparación histórica para personas travestis y trans mayores, una demanda estructural que permanece pendiente desde hace años y que volvió a ocupar un lugar central en la movilización.

