"Me volvió el alma al cuerpo": Nahuel Gallo rompió el silencio tras 445 días de aislamiento en Venezuela
Tras un año y medio de incomunicación, el efectivo argentino logró contactar a su familia desde el penal El Rodeo 1. Se mantiene en huelga de hambre junto a otros presos políticos
El caso del gendarme Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde diciembre de 2024, dio un giro trascedental este jueves. Tras 445 días de cautiverio y una hermética incomunicación, el efectivo argentino logró contactarse con su esposa, María Alexandra Gómez. Este avance ocurre en un clima de extrema tensión en el centro de reclusión El Rodeo 1, en Caracas, donde Gallo inició una huelga de hambre para exigir su libertad.
La situación fue denunciada por el gobierno argentino como una detención arbitraria y mantiene en vilo a la diplomacia regional, mientras crecen los reclamos por los derechos humanos y la liberación inmediata de los presos políticos bajo la administración de Delcy Rodríguez, quien cumple funciones presidenciales tras la captura de Nicolás Maduro.
"Sigue fuerte", fueron las palabras que Gallo alcanzó a transmitirle a su mujer en una breve pero movilizadora comunicación telefónica. Para María Alexandra, este contacto -el primero en casi un año y medio- significó recuperar el aliento en medio de la angustia. A través de sus redes sociales, la mujer reforzó el pedido de justicia bajo el hashtag #LibertadParaNahuelYA, y reclamó que el gendarme necesita reencontrarse con su familia tras superar los 14 meses de encierro.
Después de 445 días me volvió el alma al cuerpo. Nahuel me llamó, Nahuel llamó para decirme que seguía fuerte. Que nos necesitaba fuertes.
Lo queremos LIBRE, necesita estar con su familia. #LibertadParaNahuelYA pic.twitter.com/sXQif0gP2M— Maria alexandra Gomez (@gg_alexand95764) February 26, 2026
Gritos desde la montaña y protesta extrema
La noticia del contacto no es casual. Surge en un contexto de desesperación dentro de las cárceles venezolanas. Según denunció la activista y diplomática Elisa Trotta, la información sobre el estado de Gallo se filtró inicialmente de una manera rudimentaria y dolorosa: familiares de los internos lograron comunicarse a los gritos desde las zonas montañosas cercanas al penal Rodeo 1.
Desde el interior de este centro, calificado por activistas como un "espacio de tortura", Gallo y otros detenidos iniciaron una medida de fuerza drástica, que incluye una huelga de hambre como una forma de reclamo por ser excluidos de las recientes amnistías oficiales. Además, exigen atención médica urgente y la falta de debido proceso.
La detención de Nahuel Gallo se convirtió en un punto crítico de la agenda bilateral entre Buenos Aires y Caracas. Mientras la gestión argentina continúa con los canales diplomáticos abiertos para lograr su repatriación, las organizaciones de derechos humanos alertaron sobre el deterioro físico de los huelguistas.

