Navidad en CABA: dónde dejar las cartas para Papá Noel en los buzones históricos
El clásico totem rojo y negro fue restaurado y ahora recorrerá los barrios para que los niños depositen sus deseos y pedidos. Se estima que aún quedan alrededor de 150 de estas reloquias del correo en distintos puntos
Ya está en marcha la cuenta regresiva para las fiestas de fin de año. Según la tradición, el 8 de diciembre es el día para armar el arbolito de Navidad y muchos hogares ya lucen sus luces encendidas. Allí se concentrarán los regalos que pueda traer Papá Noel, aun en tiempos de bolsillos ajustados por la crisis. La ilusión, sin embargo, sigue intacta entre los más chicos.
“Compartí tus deseos en Navidad” es la campaña del Gobierno porteño, en el marco del programa Navidad en la Ciudad. La Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, junto a las Comunas porteñas, lanzó la iniciativa “Compartí tus deseos en Navidad”.
La propuesta invita a las familias a escribir, junto a los más pequeños, una carta a Papá Noel o simplemente expresar sus deseos para el Año Nuevo.
Desde el 10 de diciembre, un buzón histórico restaurado comenzará un recorrido por distintas sedes comunales para que los vecinos puedan acercar sus mensajes.
Dónde estará el buzón histórico: sedes, fechas y horarios
El itinerario confirmado incluye tres comunas:
- Del 10 al 12 de diciembre. Comuna 13, en Av. Cabildo 3067. De 8 a 16 horas
- Del 15 al 17 de diciembre. Comuna 6, Av. Patricias Argentinas 277 de 8 a 16 horas
- Del 18 al 20 de diciembre. Comuna 15, Av Córdoba 5690, de 8 a 16 hora
Se estima que aún existen alrededor de 150 buzones históricos en distintos puntos de la Ciudad. La Dirección General de Competencias Comunales y Talleres del Gobierno porteño trabaja en su mantenimiento y recuperación, especialmente en aquellos que fueron vandalizados o dañados con el paso del tiempo.
Los primeros buzones porteños se instalaron a mediados del siglo XIX en comercios del Centro, cuando aún eran simples cajas de madera. En 1858 se incorporaron los primeros seis buzones en plazas estratégicas como Lorea, Independencia, Temple, Parque, Once de Septiembre y Paseo de Julio. Cada tarde, un empleado realizaba la recolección a caballo.
Los tradicionales buzones cilíndricos rojos llegaron en 1874 desde Inglaterra por encargo de Eduardo Olivera, director de Correos y Telégrafos. Su sucesor, Don Carlos Carles, impulsó desde 1895 la construcción masiva de ejemplares fabricados en el país por los talleres Fénix.
Durante décadas, el correo postal fue el principal canal de comunicación de familias y empresas. Desde cartas de amor hasta compras por catálogo, todo pasaba por esos buzones. Con la llegada de las nuevas tecnologías, su uso cotidiano cayó, pero su presencia quedó grabada en la memoria colectiva.
Hoy, estos antiguos guardianes de palabras y afectos siguen presentes en los barrios como testigos de la historia porteña. A través de un trabajo conjunto entre vecinos, asociaciones civiles y el Gobierno de la Ciudad, muchos de ellos están siendo restaurados y puestos en valor para que continúen formando parte del paisaje urbana compartida

