Páez habló antes del juicio por racismo: "Fue la peor reacción de mi vida"
Su defensa apunta a reducir la condena argumentando que actuó bajo emoción violenta y cuestiona la solidez de las pruebas.
Agostina Páez reconoció públicamente su error y pidió disculpas antes del inicio del juicio oral que afronta en Río de Janeiro por injuria racial.
La abogada argentina enfrenta cargos por tres hechos distintos con tres víctimas diferentes, lo que -según la fiscalía- configura un concurso material de delitos con pena de entre tres y quince años de prisión.
"Si bien fue una reacción, fue la peor de mi vida. Me arrepiento muchísimo y no debería haber reaccionado así. Me equivoqué", admitió Páez en declaraciones a A24.
La imputada lleva tobillera electrónica y tiene prohibido salir de Río de Janeiro, aunque aseguró que no abandona su departamento por temor. Denunció que recibe amenazas y que el consulado argentino no puede protegerla porque escapa a sus competencias.
"Anoche recibí una amenaza de que saben en qué departamento estoy. Por eso estoy en tratamiento psicológico y psiquiátrico", sostuvo.
Respecto de la acusación más grave -por la que podría afrontar quince años de cárcel-, Páez negó haber realizado gestos discriminatorios dentro del bar donde ocurrió el incidente. "Las cámaras de seguridad lo muestran claramente. Todo el tiempo era una discusión por la cuenta", afirmó.
También explicó que demoró en pedir disculpas por recomendación de su anterior defensa, que le advirtió que un video público podría interpretarse como una admisión de culpa. Semanas atrás cambió de abogada y justificó la decisión: "Quería sentir la contención de una mujer".
Su nueva defensora, Carla Junqueira, cuestionó la solidez de la acusación. "Más allá de la declaración de las víctimas, no hay ninguna otra prueba. El principio de presunción de inocencia es de Agostina; ellos tienen que probar la culpabilidad", planteó la letrada.
La estrategia de la defensa apunta a encuadrar los hechos como una reacción bajo emoción violenta -una atenuante en el derecho penal brasileño- y a evitar que se consolide el concurso material de delitos, que obligaría a cumplir pena efectiva.
"No son tres delitos distintos, sino tres denuncias distintas de una misma situación de conflicto", argumentó Junqueira.

