Paul Biya enfrenta un nuevo mandato en Camerún en medio de crisis humanitarias
El presidente de Camerún, Paul Biya, inicia su octavo mandato en un contexto de tensiones políticas y crisis humanitarias. Con más de cuatro décadas en el poder, Biya enfrenta denuncias de fraude electoral y una creciente inseguridad alimentaria que afecta a millones de personas. La situación se agrava con la falta de recursos y el impacto del cambio climático, mientras organizaciones internacionales piden atención urgente.
El presidente de Camerún, Paul Biya, ha asumido nuevamente el cargo en un contexto de tensiones políticas y crisis humanitarias. A sus más de 90 años, Biya enfrenta denuncias de fraude electoral y la muerte de civiles en protestas tras las elecciones. Camerún, bajo su liderazgo por más de cuatro décadas, se encuentra sumido en múltiples crisis humanitarias que no muestran signos de mejora. La situación es crítica en nueve de las diez regiones del país, afectadas por conflictos y desplazamientos.
En la región de Extremo Norte, más de 1,2 millones de personas sufren inseguridad alimentaria, un aumento significativo respecto a años anteriores. La violencia de grupos armados, como Boko Haram, ha desplazado a más de 510.000 personas, limitando su acceso a servicios básicos. En las regiones de Noroeste y Suroeste, la violencia separatista ha afectado la producción agrícola, empeorando la situación alimentaria. La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estima que más de 2,5 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria grave.
La representante de UNICEF en Camerún, Nadine Perrault, ha destacado que estas no son crisis recientes, sino problemas de larga data. La crisis anglófona, por ejemplo, ha dejado a una generación de niños sin acceso a la educación. Perrault enfatiza la necesidad de resolver estas crisis educativas, ya sea con el actual gobierno o con uno nuevo. Además, los grupos armados en Extremo Norte atacan escuelas y centros de salud, reclutando a menores para sus filas, lo que agrava la situación de vulnerabilidad infantil.
UNICEF trabaja en la promoción de los derechos de la infancia a nivel local, colaborando con alcaldes para mejorar la situación de los niños. Una iniciativa reciente busca registrar nacimientos, ya que uno de cada cuatro niños en Camerún carece de certificado de nacimiento, dificultando su acceso a servicios. Sin embargo, la falta de fondos limita la implementación de estas intervenciones. Perrault hace un llamado a la comunidad internacional para no olvidar a Camerún, un país afectado por múltiples crisis que requieren atención urgente.

