¿Por qué los jubilados de más de 70 años buscan volver a trabajar?
La impactante convocatoria laboral de Cabañas Don Theo en Moreno, que reunió a casi 5.000 personas para solo 60 puestos, desnudó una de las realidades más desgarradoras del país: adultos mayores jubilados que se ven obligados a regresar a la actividad porque sus ingresos mensuales no les alcanzan para cubrir sus necesidades básicas
En un contexto económico complejo, marcado por una persistente inflación en los alimentos y una caída generalizada del consumo, el empleo y la situación de los sectores más vulnerables se han convertido en los principales focos de debate en Argentina.
Recientemente, una convocatoria de trabajo realizada por el frigorífico Cabañas Don Theo para su nueva sucursal en Moreno se volvió viral tras convocar a 4.800 postulantes para cubrir apenas 60 puestos disponibles, generando filas kilométricas de hasta 14 cuadras y esperas de más de 12 horas.
El dueño de la firma, Fernando Majeras, conversó en el programa BAE Stream sobre esta impactante experiencia, analizando el trasfondo de la crisis laboral, la alarmante situación de los adultos mayores que buscan reinsertarse en el mercado formal y la realidad de la industria cárnica argentina.
La "Crisis Plateada": Jubilados de más de 70 años que reingresan por necesidad extrema
Uno de los aspectos más llamativos y conmovedores de la masiva postulación fue la composición demográfica de los solicitantes. Aunque la búsqueda laboral estaba dirigida a un público general y se difundió mediante redes sociales, la fila presencial reunió a personas de un espectro de edad sumamente amplio.
Fernando Majeras relató que, entre los miles de postulantes, se presentaron personas de más de 70 años. El empresario cárnico destacó que lo que más observó en este segmento de edad avanzada fue que ya se trataba de personas jubiladas que querían volver a reinsertarse en el mercado laboral [1]. Majeras señaló que esta decisión de retornar a la actividad laboral responde a una urgencia económica de primer orden. En muchos de estos adultos mayores, la necesidad económica era muy importante, llegando a niveles que describió como casi desesperantes [1]. Esta alarmante realidad refleja de manera directa el fuerte devaluación del poder adquisitivo de los haberes jubilatorios en la Argentina actual, forzando a personas en edad de retiro a buscar sustento diario en puestos de esfuerzo físico.
Empatía frente a la crisis: El "cara a cara" y el gesto del choripán
Ante la desmesurada cantidad de personas que se acercaron desde las primeras horas de la mañana, el equipo de Cabañas Don Theo tuvo que reorganizar su logística de inmediato. La empresa esperaba recibir alrededor de 1.000 personas, pero la cifra final rozó las 5.000. Para hacer más amena la larguísima jornada de espera bajo condiciones climáticas adversas, Majeras y su equipo decidieron repartir un choripán a cada uno de los asistentes, una acción que se viralizó rápidamente en los medios de comunicación por su gran sentido de empatía y humanidad.
Majeras defendió fervientemente su decisión de realizar la convocatoria de manera estrictamente presencial, desestimando las críticas de quienes sugerían un proceso digitalizado:
"Si yo lo hacía digital, mucha de esa gente se quedaba fuera porque, si recorrías la fila, te dabas cuenta de que es gente que no iba a poder acceder a una página, mandar un mail o armar un CV. De hecho, había currículums armados a birome, solo con el nombre y apellido. Digitalmente hubiera sido mucho más cómodo y barato para nosotros, pero se perdía la parte humana y la oportunidad de que la persona te mire a la cara y te cuente su experiencia".
Para el empresario, el "cara a cara" sigue siendo un filtro insustituible para conocer las actitudes y la historia de esfuerzo que respalda a cada trabajador, un valor que heredó de su padre, a quien vio sacrificarse durante toda su vida en el ámbito del trabajo duro.
La paradoja de la carne en Argentina: ¿Está realmente cara?
La entrevista en BAE Stream también profundizó en la coyuntura del sector cárnico, que atraviesa un piso histórico de consumo interno, situándose en 47,5 kilos anuales por habitante. Ante la pregunta de si la carne se ha vuelto un lujo inaccesible, Majeras planteó una perspectiva singular basada en los costos de producción y la comparación con otros alimentos ultraprocesados:
- El esfuerzo de la cadena de valor: Majeras argumentó que, en comparación con otros productos cotidianos, la carne sigue siendo un alimento con una excelente relación costo-proceso. Detrás de cada kilo de carne existe un ciclo biológico, sanitario y logístico de años: cría del animal, corrales de engorde, planes de vacunación, transporte, faenado en frigorífico, enfriado, desposte, empaque y distribución minorista.
- La comparación con la pizza y el helado: El empresario contrastó esta compleja cadena de valor con productos sencillos de elaborar como un kilo de helado (al que definió fundamentalmente como "agua y crema") o una pizza de pizzería, cuyos valores en el mercado argentino superan con creces los 20.000 pesos, mientras que la carne mantiene valores relativos inferiores respecto a su complejidad biológica y productiva.
Sin embargo, Majeras reconoció que el verdadero problema reside en la erosión de los ingresos de la gente, a la que "evidentemente le está alcanzando para comer menos carne", lo que ha provocado un desplazamiento de la demanda hacia proteínas alternativas más económicas, como el pollo y el cerdo.
El modelo de venta directa y los reclamos al sector comercial y político
Cabañas Don Theo se ha caracterizado por ser pionera en el modelo de venta de "media res familiar" directamente al público. Este esquema busca emular la filosofía comercial de "La Salada" (lugar donde Majeras dio sus primeros pasos en el comercio), conectando de forma directa al fabricante con el consumidor final para eliminar intermediarios y abaratar costos.
Bajo este modelo, las familias pueden adquirir una media res cortada, embolsada y lista para el congelador a un precio unificado y mayorista (en torno a los 11.800 pesos el kilo). Majeras criticó duramente a los carniceros de zonas de alto poder adquisitivo de Capital Federal (como Recoleta o Palermo) que cobran precios exorbitantes bajo la excusa de la ubicación geográfica:
"El comerciante de esos barrios se equivoca muchísimo. El precio de la media res de novillito sale del mismo lugar, que es el Mercado Agroganadero de Cañuelas, tanto para el carnicero de Recoleta como para el del Conurbano. Pagan los mismos impuestos (Ingresos Brutos, IVA, Ganancias). La única diferencia real puede ser el alquiler, pero eso no justifica de ninguna manera que en Recoleta cobren 30.000 pesos por un kilo de vacío. Es un error del comerciante que luego se queja de que no entra la gente".
Pedidos al Gobierno para reactivar la economía real
Al finalizar su intervención, el dueño de Cabañas Don Theo resumió en dos peticiones concretas las medidas necesarias para aliviar la recesión que afecta a las PyMEs y a la sociedad de a pie:
- Reactivar el consumo interno: Majeras alertó sobre un preocupante estancamiento del mercado interno. "Me gustaría ver a la gente con más plata en la calle. Como dicen algunos colegas, se secó la calle y se nota una falta de recursos de la gente de a pie".
- Alivio de la carga fiscal: Solicitó modificaciones impositivas urgentes, puntualmente en tributos distorsivos como el impuesto a los Ingresos Brutos, para dinamizar la actividad comercial y reducir los precios finales en góndola.

