RED BASA incorpora tecnología avanzada de soporte renal para pacientes críticos
Los nuevos equipos de NEFRA Medical Care funcionan como un "riñón artificial" continuo y ya están operativos en diez sanatorios de la red.
RED BASA dio un paso estratégico en la modernización de sus unidades de cuidados intensivos con la incorporación de los equipos de terapia renal continua provistos por NEFRA Medical Care, para fortalecer la atención de pacientes en estado crítico.
"La llegada de estos equipos es un salto cualitativo en nuestra capacidad de respuesta frente a las situaciones más críticas", destacó la Dra. Andrea Falugi, Directora Médica Nacional de RED BASA.
La llegada de esta tecnología de alta complejidad marca un avance significativo en la salud pública, ya que permite ofrecer un soporte vital inmediato y sostenido en situaciones graves, especialmente en cuadros de falla renal aguda, sepsis o compromiso multiorgánico.
Presencia en los principales sanatorios de la red
Los equipos ya están operativos en nueve centros de salud de RED BASA:
Fundación Favaloro, Clínicas Santa Clara de Florencio Varela, Quilmes, San Juan, Morón y El Talar, Sanatorio General Sarmiento de San Miguel, Sanatorio San José, Policlínico Regional Avellaneda y Centro Gallego de Buenos Aires.
"Con esta inversión en tecnología sanitaria reafirmamos nuestro compromiso con la equidad en el acceso a la alta complejidad, garantizando que más personas reciban la atención de calidad que necesitan para su recuperación", señaló el Ing. Héctor Martini, Director General de RED BASA.
En los próximos meses, se completará la instalación en el resto de los sanatorios de la red.
Cómo funciona esta tecnología de soporte vital
Los nuevos dispositivos permiten aplicar Terapia de Reemplazo Renal Continuo (TRRC), una modalidad que puede extenderse hasta 36 horas y que actúa como un "riñón artificial" externo y temporario.
A diferencia de las terapias intermitentes -que se realizan en períodos más cortos, de alrededor de 4 horas-, la TRRC ofrece un soporte sostenido y estable, ideal para pacientes con gran inestabilidad hemodinámica o en contextos críticos.
De manera continua, el equipo:
Filtra la sangre para eliminar toxinas y desechos que el organismo no puede procesar.
Devuelve la sangre purificada, manteniendo el equilibrio interno.
Regula el volumen de líquidos, evitando acumulaciones peligrosas que complican la recuperación.
Este proceso le otorga tiempo al cuerpo para responder al tratamiento de base y facilita la recuperación de los órganos afectados.
Un impacto directo en la calidad de atención
La incorporación de estos dispositivos en las unidades de cuidados intensivos de la RED BASA implica una mejora concreta en la capacidad de respuesta ante emergencias complejas. Además de reducir riesgos para los pacientes críticos, permite ofrecer una atención inmediata, estandarizada y con tecnología de última generación en todos los centros de la red.

