Rituales viajeros para el 31 a la noche: recibir el año con la valija en mano

Una de las cábalas más populares consiste en salir a la calle con equipaje justo después de las 12 campanadas. Modos y variantes. 

El 31 a la noche no sólo cambia el almanaque, también se resetea la esperanza. Los rituales y cábalas alimentan esas ganas de que las cosas sean un poco mejor. Un poco en serio, mucho de manera lúdica, se trata de pisar con el pie derecho, comer pasas de uva, elegir el color de la ropa interior. 

En muchos países del mundo uno de los rituales más populares (y divertidos) para atraer viajes en el nuevo año consiste en salir a la calle con una valija justo después de las 12 campanadas. Es una tradición que también se realiza en algunos hogares en Argentina. 

Una nota de Europa Press, repasa ese y otros actos simbólicos para atraer la suerte viajera en el 2026. El ritual más famoso, e ideal para selfies, es tomar una valija y salir a la calle justo después de que el reloj marque las 12. En general, se da una vuelta a la manzana. 

Otras versiones del ritual, más intensas y pausadas, invitan a visualizar primero el lugar al que se quiere ir en este año que comienza. Ver mentalmente cada detalle, desde la muchedumbre del aeropuerto hasta el pie sobre la arena. 

Lo que se lleva dentro de la maleta también varía según la creencia de cada familia.  La opción más común es dejarla completamente vacía, como un lienzo en blanco que el universo se encargará de llenar con experiencias. Sin embargo, hay quienes prefieren reforzar la intención colocando dentro objetos cargados de significado: el pasaporte real (si ya lo tienen vigente)  boletos de avión y sellos de pasaporte, una lista escrita a mano con los lugares que más desean visitar durante el año, fotos impresas de ciudades o paisajes que les quitan el aliento, o incluso algún pequeño souvenir de un viaje anterior que les haya dejado una huella especial. Todo sirve para anclar la energía y recordarle al subconsciente que viajar no es un lujo lejano, sino una prioridad real.

Algunos colocan la valija junto a la puerta principal desde la tarde del 31, como diciendo “estoy listo para salir en cualquier momento”.

Otros atan dos maletas con una cinta rojo brillante si buscan viajar en pareja o con esa persona especial, simbolizando que el camino se recorrerá de la mano. También está la versión más discreta para quienes no pueden o prefieren no salir a la calle: entrar y salir doce veces por la puerta principal, cruzando el umbral con la maleta en mano, una vuelta por cada mes del año que comienza.

Todo vale para pedir deseos y, quién sabe, tal vez sea posible recorrer esos kilómetros hasta el lugar soñado para 2026.  
 

 



 

 

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