Solo el 5% de los argentinos ve a la educación como el principal problema del país
Un informe mostró que la educación está en el séptimo lugar entre las preocupaciones de la población. También sucede a nivel regional
La educación continúa lejos de los primeros lugares en la lista de preocupaciones de los argentinos. Según un informe de Argentinos por la Educación, apenas el 5% de la población considera que se trata del principal problema del país, una proporción que la ubica en el séptimo puesto del ranking, por detrás de cuestiones como la economía, la política, el desempleo y la inseguridad.
El relevamiento, elaborado por Valentina Gabrielli (Paris School of Economics), Tomás Besada y Eugenia Orlicki (Argentinos por la Educación), analizó datos de Latinobarómetro y de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés.
El trabajo también mostró que la preocupación por la educación es mayor entre las mujeres, los sectores de nivel socioeconómico alto y los grupos etarios más jóvenes.
A nivel regional, la situación es similar. En América Latina, solo el 3,4% de los encuestados señaló a la educación como el principal problema de su país. La inseguridad y las dificultades económicas concentraron las mayores menciones. Dentro de la región, únicamente Brasil y Uruguay ubicaron a la educación entre los cinco temas que más inquietan a la ciudadanía.
Una preocupación que fluctúa, pero no lidera la agenda
El informe reconstruyó la evolución de esta percepción en Argentina entre 2004 y 2024. Durante ese período, la preocupación por la educación alcanzó valores cercanos al 9% en 2006 y 2011, volvió a crecer en 2017 y cayó hasta 3,4% en 2020. Desde entonces mostró una recuperación gradual hasta llegar al 5% registrado en 2024.
Los autores señalaron que "el análisis muestra que la educación mantiene una presencia constante en las preocupaciones sociales, aunque compite con problemas económicos, políticos y de seguridad que concentran una mayor atención de los ciudadanos en América Latina".
Las diferencias también aparecen al observar variables sociodemográficas. El 7% de las mujeres mencionó a la educación como el principal problema del país, frente al 6% de los hombres. Entre las personas de nivel socioeconómico alto, la proporción alcanzó el 8%, mientras que en los sectores bajos descendió al 6%.
La preocupación también resultó más elevada entre los jóvenes. Entre quienes tienen entre 26 y 40 años, el 7% ubicó a la educación como el principal problema nacional. Entre los mayores de 61 años, en cambio, la cifra cayó al 4%.
No preocupa, pero tampoco satisface
El estudio incorporó además un análisis sobre la percepción de la política educativa nacional entre 2018 y 2026. Los resultados mostraron niveles de satisfacción bajos y variables a lo largo del período.
El pico se registró entre 2019 y comienzos de 2020, cuando la aprobación se acercó al 45%. Luego descendió hasta ubicarse cerca del 20% durante 2022. Aunque desde 2023 se observó una recuperación parcial, en marzo de 2026 el nivel de satisfacción rondó el 28%.
En comparación con otras áreas de gestión pública, la política educativa quedó en el octavo lugar del ranking de satisfacción ciudadana. Solo salud e infraestructura registraron niveles de insatisfacción más altos.
La coautora del informe, Valentina Gabrielli, sostuvo que "la educación figura entre los 7 principales problemas del país para los argentinos, pero no llega al top 3 de las prioridades en ningún año de la encuesta. Sin embargo, la satisfacción con la política educativa tiene un techo del 35% desde la pandemia hasta hoy".
Para Inés Insua, líder de Ciudades de la Educación en RIL e investigadora en el CEDH de UdeSA, "es comprensible que, en un contexto de emergencias múltiples, otras problemáticas materiales inmediatas capten la atención pública prioritaria. Sin embargo, es imposible que los esfuerzos estatales y de la sociedad civil estén a la altura de la situación si la educación permanece fuera de la agenda de prioridades".
Por su parte, el investigador del Conicet y vicerrector de Investigación del CIAS, Santiago Poy, afirmó: "Aunque la educación es reconocida como una llave para un futuro mejor, ocupa un lugar relativamente secundario entre las preocupaciones inmediatas de los ciudadanos ante otras urgencias sociales y económicas".
Desde el Centro de Estudios Municipales y Provinciales (CEMUPRO) agregaron que "la indiferencia que miden las encuestas no es un punto de partida: es el resultado de años en que la educación dejó de ser una promesa sostenida desde la política pública".

