Derechos de autor

Taylor Swift registra su voz e imagen para resguardarse frente a la IA

La artista presentó audios y una foto ante la oficina de marcas de Estados Unidos, con el objetivo de frenar usos falsos de su identidad.

Taylor Swift presentó una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos para registrar dos fragmentos de audio con su voz y una imagen de su última gira, con el objetivo de limitar usos no autorizados de inteligencia artificial sobre su identidad.

Las presentaciones se realizaron el viernes y forman parte de más de 300 solicitudes que la artista impulsó en ese país para reforzar el control sobre su marca.

Los documentos quedaron a nombre de su empresa TAS Rights Management e incluyen "marcas sonoras", una figura legal poco utilizada que abre una nueva vía de protección para figuras públicas frente a imitaciones digitales.

Qué registró Taylor Swift y por qué

Las solicitudes incluyen dos audios en los que la cantante se presenta y promociona su álbum The Life of a Showgirl. En uno de ellos dice: "Hola, soy Taylor Swift". En otro utiliza una versión abreviada de esa frase para invitar a escuchar su música en plataformas digitales. Uno de los fragmentos incorpora un mensaje para Amazon Music Unlimited y otro promociona el lanzamiento del disco con fecha y acceso en Spotify.

El paquete también incorpora una imagen tomada durante la gira The Eras Tour. En esa escena aparece sobre el escenario con una guitarra rosa y vestuario con lentejuelas. El espectáculo tuvo una duración de 22 meses y superó los 2.000 millones de dólares en recaudación. La fotografía corresponde a una de las piezas promocionales utilizadas en contenidos audiovisuales vinculados a esa gira.

El uso de estos elementos busca bloquear reproducciones falsas de su voz o su apariencia en contenidos creados con inteligencia artificial, incluso sin copia directa de material original.

Una estrategia legal en desarrollo

Especialistas en propiedad intelectual señalan que este tipo de recurso busca cubrir vacíos que dejan las leyes de derechos de autor frente a sistemas capaces de imitar voces o rostros sin replicar obras existentes.

El abogado estadounidense Josh Gerben, fundador del estudio Gerben IP y especialista en marcas, explicó que las "marcas sonoras" constituyen una categoría poco explorada y que el intento de registrar la voz hablada de una celebridad carece de antecedentes firmes en tribunales. Según su análisis, la protección podría extenderse a imitaciones reconocibles para el público.

La estrategia no es aislada. El actor Matthew McConaughey presentó pedidos similares para resguardar su voz y expresiones características, con el objetivo de adaptar herramientas tradicionales a un entorno tecnológico nuevo. En su caso, incluyó frases icónicas de su carrera junto con registros audiovisuales propios.

El impacto de la inteligencia artificial en la industria

El avance de la inteligencia artificial generativa permitió la circulación de canciones, videos e imágenes falsas de artistas con un nivel de realismo cada vez mayor. Ese escenario expone a músicos y actores a campañas engañosas, fraudes comerciales y usos políticos sin consentimiento.

Swift enfrentó un caso de este tipo en 2024, cuando circuló en internet una imagen manipulada que la vinculaba con la campaña presidencial de Donald Trump en Estados Unidos. También aparecieron contenidos falsos de carácter sexual que generaron denuncias y reclamos de asociaciones del sector.

El sindicato de actores expresó preocupación por la difusión de ese material y alertó sobre el impacto en la integridad de los artistas.

La tecnología permite crear material nuevo sin copiar archivos existentes, lo que limita la aplicación de normas tradicionales de copyright y abre un área gris en materia legal. En ese contexto, especialistas señalan que las marcas pueden ofrecer herramientas adicionales para reclamar frente a usos indebidos de identidad.

Presión de artistas y debate regulatorio

Más de 400 músicos y bandas firmaron una carta dirigida al gobierno del Reino Unido para rechazar el uso de obras protegidas en el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial sin compensación económica.

Entre los firmantes aparecen Paul McCartney, Elton John, Coldplay, Dua Lipa y Annie Lennox. El grupo advirtió sobre el impacto económico y creativo de estas prácticas y pidió reforzar las normas de protección.

La carta se dirigió al primer ministro Keir Starmer y cuestionó un posible cambio normativo que habilite a empresas tecnológicas a utilizar material con copyright sin autorización.

El reclamo recibió respaldo en la Cámara de los Lores, que cuestionó la posibilidad de habilitar el uso libre de contenido protegido por parte de empresas tecnológicas.

Un modelo que busca frenar imitaciones

El registro de voz e imagen no exige una copia exacta para activar un reclamo legal. La existencia de una marca permite acciones frente a contenidos que reproduzcan rasgos identificables, incluso en versiones creadas por algoritmos.

Este recurso habilita a los titulares a reclamar ante usos con fines comerciales, políticos o engañosos que utilicen características distintivas sin autorización.

En ese marco, la estrategia apunta a reforzar el control sobre la identidad digital y sumar herramientas en un contexto donde la regulación aún no define límites claros.

El movimiento de Swift marca un precedente dentro de la industria y anticipa un escenario en el que artistas, estudios y plataformas deberán redefinir sus mecanismos de protección frente al avance de la inteligencia artificial.


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