Tráfico ilegal: decomisaron más de 700 animales marinos exóticos en Ezeiza
El operativo detectó peces tropicales e invertebrados ocultos en 33 cajas sin autorización oficial. Muchos ejemplares llegaron muertos o en estado crítico tras 120 horas de traslado.
Más de 700 animales marinos exóticos provenientes de Kenia fueron decomisados en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza durante un operativo encabezado por la Brigada de Control Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente de la Nación, junto con la Dirección General de Aduanas, SENASA y Fundación Temaikèn. Los ejemplares permanecieron cerca de 120 horas encerrados en bolsas plásticas dentro de cajas de traslado y varios llegaron muertos o en estado crítico.
El procedimiento permitió identificar 102 especies distintas destinadas al comercio ornamental. Entre los animales secuestrados aparecieron peces cirujano, peces globo, peces mariposa, peces león, pulpos, cangrejos y estrellas de mar. Los equipos técnicos rescataron 721 ejemplares vivos. La carga viajaba dentro de 33 cajas con fauna silvestre transportadas por Ethiopian Airlines y dirigidas a un importador no registrado.
Cómo detectaron la carga ilegal
La investigación comenzó a partir de controles realizados por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) dentro de la terminal de cargas de Ezeiza. Los inspectores encontraron un envío irregular sin autorización ambiental obligatoria para ingresar fauna silvestre al país.
La Ley Nacional de Conservación de la Fauna Silvestre N° 22.421 establece que la importación de animales requiere autorización previa de la autoridad competente. El marco normativo también habilita restricciones para especies que impliquen riesgos ecológicos, económicos o sanitarios para la población y los ecosistemas locales.
Los especialistas remarcaron que parte de las especies podría convertirse en invasora dentro del ecosistema argentino. El pez león concentró parte de las alertas por su capacidad de expansión sobre arrecifes del océano Atlántico, el Golfo de América y el Caribe. Los investigadores señalaron que su presencia ya afecta a ecosistemas coralinos y economías regionales vinculadas con actividades marítimas.
Qué estado presentaban los animales
Los organismos atravesaron un traslado internacional de casi cinco días dentro de bolsas individuales con agua y pequeños procesos de oxigenación. "Muchos ejemplares fueron extraídos de ecosistemas de arrecifes y llegaron al límite de supervivencia, ya que permanecieron durante días dentro de bolsas y cajas de traslado hasta que pudo concretarse el rescate", explicó Cristian Gillet, director de fauna de Fundación Temaikèn.
El operativo demandó más de 28 horas continuas de trabajo. Fundación Temaikèn armó una estructura inédita de rescate dentro de sus instalaciones de Escobar para recibir a los organismos acuáticos tropicales. El equipo técnico incorporó diez tanques adicionales con soporte de vida específico, sistemas de calefacción, filtración y acondicionamiento de agua.
"Cada organismo necesitó procedimientos individuales de adaptación para reducir el shock asociado al transporte y aumentar sus posibilidades de sobrevida. Ser sometidos a largos traslados internacionales compromete seriamente su bienestar", agregó Gillet.
El equipo veterinario aplicó más de 500 procedimientos de adaptación por goteo para minimizar el impacto fisiológico provocado por cambios bruscos de temperatura, salinidad y calidad ambiental. Los especialistas clasificaron a cada ejemplar mediante un sistema de triage diseñado específicamente para este operativo.
Fundación Temaikèn recibió además apoyo técnico y económico de las organizaciones internacionales IFAW y SeaWorld & Busch Gardens Conservation Fund para incorporar equipamiento e insumos especializados destinados al rescate.
Qué antecedentes existen sobre este tipo de tráfico
Fundación Temaikèn advirtió que este caso constituyó el tercer decomiso de organismos acuáticos exóticos recibido por la institución en menos de un año. La entidad vinculó el crecimiento de estos episodios con la expansión del comercio ilegal de especies ornamentales y mascotas exóticas.
El informe incorporó además datos sobre las rutas internacionales del tráfico ilegal de fauna. Según documentos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Kenia funciona desde hace más de una década como uno de los principales puntos de tránsito para el contrabando de especies provenientes de África y Asia.
El reporte también identificó al puerto de Kilindini, en Mombasa, y al aeropuerto internacional Jomo Kenyatta como dos de los principales centros de salida empleados por redes de contrabando de fauna.
Las autoridades ambientales argentinas evalúan el destino final de los ejemplares rescatados bajo criterios técnicos, sanitarios y ambientales. Parte de los animales permanecen bajo observación veterinaria debido al delicado estado de salud detectado después del decomiso.

