Un enfoque equitativo para combatir las enfermedades tropicales desatendidas
La lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas necesita un cambio de paradigma hacia un enfoque más sostenible y equitativo. Expertos y organizaciones internacionales abogan por la soberanía de los países africanos en la gestión de estas patologías, con el respaldo de la OMS y un modelo de financiación híbrido que priorice las necesidades locales y fomente la inversión social.
La lucha contra las enfermedades tropicales desatendidas requiere un enfoque más sostenible y equitativo, según una decena de entidades sanitarias y de cooperación internacional. Durante un encuentro organizado por África Mundi y la Fundación Anesvad, se destacó la necesidad de que los programas sanitarios nacionales africanos lideren esta iniciativa, con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este cambio de paradigma es crucial en un contexto de recortes en la financiación global sanitaria y el auge de discursos anticientíficos.
La directora de África Mundi, Soraya Aybar, subrayó que los recortes de fondos de Reino Unido y USAID han afectado gravemente al sistema de cooperación internacional. Sin embargo, este momento también representa una oportunidad para descolonizar la salud global y priorizar las necesidades locales. Las organizaciones abogan por un modelo que ponga en el centro la soberanía de los países africanos, permitiéndoles controlar y erradicar estas enfermedades de manera más efectiva.
Los expertos enfatizan la importancia de un compromiso económico y pragmático, con el apoyo de la OMS y los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades. Durante años, los programas basados en intereses externos han generado duplicidades y un uso ineficiente de los recursos. Es esencial construir una alianza similar a la Alianza Gavi, que coordine a todos los actores bajo el liderazgo de los ministerios de Sanidad nacionales, promoviendo un modelo más horizontal y de cooperación activa.
A pesar de los avances logrados, el modelo actual no es sostenible a medio y largo plazo debido a la reducción de la financiación mundial. Aunque la filantropía seguirá siendo relevante, se propone avanzar hacia un modelo híbrido que alivie la deuda externa de las naciones afectadas y fomente la inversión social. La dependencia externa limita la soberanía de los países, por lo que se deben establecer marcos regulatorios y fiscales que atraigan al sector privado local, fortaleciendo la colaboración público-privada.
Este nuevo enfoque debe centrarse en las personas, ya que las enfermedades tropicales desatendidas dejan huellas físicas, psicológicas y sociales duraderas. Un compromiso sostenido y humano con las comunidades afectadas es esencial para lograr un cambio real y duradero en la lucha contra estas patologías.

