Más de la mitad de las empresas argentinas enfrentó la pandemia mediante un mayor utilización de herramientas digitales: el 41% incrementó el uso y el 15% comenzó el proceso, aunque a futuro aparecen dudas ya que un 45% no considera necesario aumentar su nivel de digitalización y otro 17% cree que el costo supera los beneficios esperados, a pesar de la evidencia empírica que muestra que las empresas que incrementaron el empleo de herramientas digitales, o que comenzaron a utilizarlas como respuesta a la pandemia, fueron también las que mostraron un mejor desempeño en tan particular coyuntura, por lo que una baja previsión de inversiones para adoptar tecnologías digitales pronostica un débil desempeño futuro.

Así lo muestra el informe especial sobre digitalización y desempeño empresarial pre y post pandemia dado a conocer hace unos días por la Fundación Observatorio Pyme (FOP).

La entidad participó durante mayo, junio y julio del relevamiento internacional Covid-19 Pulso Empresarial que realizó el Banco Mundial (BM) para evaluar el impacto socioeconómico de la pandemia en las empresas y del que formaron parte, además de Argentina, 75 países de todo el mundo.

Según informa la FOP, en territorio argentino se relevaron más de 1.000 empresas de todos los tamaños y sectores manufactureros, comerciales y de servicios, para elaborar un estudio cuyos resultados completos serán publicados por BM-FOP en el transcurso del mes.

El nuevo escenario delineado por las restricciones para enfrentar el coronavirus impulsó a las empresas a utilizar plataformas digitales como forma de llegar a los clientes. Según consignó el informe, más de la mitad intensificó la utilización de estas herramientas, con un 41% que incrementó el uso de Internet, de plataformas sociales, de aplicaciones especializadas o de plataformas digitales y un 15% que empezó a utilizarlas.

Desde una perspectiva sectorial, las empresas de comercio fueron las más activas en la intensificación de la actividad digital durante la pandemia (un 61% empezó o incrementó), seguidas por las de servicios (53%) y por la industria (46%). Antes de la irrupción del Covid, las firmas de servicios eran las que presentaban un uso más difundido que el resto (36%).

El texto destaca que hubo una relación directa entre el tamaño de las firmas y el uso de estas tecnologías: se comprobó una mayor difusión e intensidad de la utilización de herramientas digitales en las firmas más grandes.

El incremento de la difusión de estas tecnologías en Argentina estuvo en línea con el resto de los países, situándose en el promedio internacional, indicó la FOP. En cambio, la previsión de nuevas inversiones en herramientas digitales para la post pandemia se posicionó entre las más bajas de los países relevados, algo que enciende las alarmas ya que otro resultado destacable de la investigación muestra que las empresas que, como respuesta a la pandemia, aumentaron el uso de herramientas digitales, o comenzaron a implementarlas, fueron también las que mostraron un mejor desempeño en comparación con las que no lo hicieron (mejor evolución de las ventas durante todo el 2020 y el primer semestre de 2021).

Perspectivas

También se confirma que las empresas que cuentan con una organización interna más desarrollada, en donde antes de la crisis sanitaria ya se utilizaban tecnologías digitales para la gestión de la cadena de valor con clientes y proveedores (por ejemplo, CRM y SRM) y de los recursos y procesos internos de la empresa (ERP de contabilidad, recursos humanos, producción, etcétera), evidencian una mejor evolución de su actividad durante la pandemia respecto del resto de las firmas. Así, el mayor desarrollo de la gestión interna permitió un mejor desempeño bajo un shock tan complejo y masivo como el provocado por el coronvirus, sostuvo el texto.

El panorama futuro de la digitalización de las empresas argentinas es complejo debido a que casi la mitad de los empresarios (45%) mantiene una posición muy conservadora expresada en la no necesidad de aumentar su nivel de digitalización. Es decir, prácticamente la mitad de las empresas considera que su nivel de digitalización es suficiente para mantener la competitividad en el mercado. En este grupo no hay percepción de una amenaza latente de ser desplazados por competidores más digitalizados.

La situación no difiere sustancialmente entre los sectores, pero es interesante relevar que la posición conservadora es un poco menos frecuente en la industria que en los servicios (41% contra 51%) y que la necesidad de financiamiento para la digitalización es un poco más frecuente en la industria que en los servicios y en el comercio (23%, 15% y 10%, respectivamente).

En lo que respecta al tamaño de la firma, la posición conservadora es más frecuente entre las microempresas, siendo este segmento en donde las firmas que desean aumentar su grado de digitalización encuentran mayores problemas para acceder a financiamiento.

Existe otro grupo de empresas (17%) que considera que el costo de actualizarse digitalmente es mayor que los beneficios esperados y que la incertidumbre sobre el futuro no justifica un incremento del grado de digitalización. Por último, el 21% indicó que tanto la dificultad de acceso al financiamiento como la falta de información, conocimiento técnico y recursos humanos capacitados son los principales obstáculos para emprender la actualización digital.

Un resurgimiento del espíritu empresarial

El número de pequeñas y grandes empresas que se digitalizaron por primera vez en América latina superó el 200% en 2020, lo que refleja una mayor demanda de un canal de ventas en línea, de acuerdo con el informe Recovery Insights: small business reset, realizado por Mastercard con información de compañías de 19 países.

El estudio resalta dos ejemplos de digitalización exitosa en la región. Por un lado, un 362% más de comerciantes en Perú aceptó por primera vez realizar ventas a través de canales electrónicos en 2020 en comparación con 2019.

El segundo ejemplo es el de Brasil, en donde un 208% más de comerciantes aceptó por primera vez realizar ventas por medios electrónicos en 2020 en comparación con 2019.

Entre otros puntos relevados por el informe de Mastercard se muestra que las ventas realizadas por pequeñas y medianas empresas (pymes) fueron superadas por las registradas en firmas más grandes (hasta en 20 puntos porcentuales en el pico de la crisis pandémica). No obstante, el nivel de gasto se ha recuperado en lo que va del 2021.

Las ventas totales en las pymes aumentaron un 4,5% hasta agosto del este año en comparación con el mismo período de 2020, mientras que las ventas de comercio electrónico evidenciaron un incremento de 31,4%. “El cambio a lo digital abrió la puerta al lado positivo de la pandemia: el resurgimiento del espíritu empresarial y la innovación”, sostuvo Bricklin Dwyer, economista jefe de Mastercard y jefe del Mastercard Economics Institute. Y agregó: “Vemos oportunidades más brillantes por delante”.

Y es que en plena pandemia, surgió un importante número de emprendimientos. A nivel mundial, en 2020 se lanzó se un tercio más de pymes que en 2019, casi ocho veces el número de grandes empresas creadas. Esta tendencia de considerable formación de pymes en 2020 se refleja en todo el mundo: Reino Unido (101%), Estados Unidos (86%), Australia (73%), Alemania (62%), Brasil (35%) y Sudáfrica (13%).

En tanto que en América latina, el número de pymes creadas durante 2020 creció un 35% en Brasil y un 13% México