Una mujer es encontrada muerta al pie de una escalera. La escena está repleta de sangre. Su adorado esposo es señalado como el único sospechoso. A partir de esa noche fatídica comienza una batalla judicial repleta de declaraciones cruzadas, explicaciones de expertos, teorías alocadas y unos cuantos secretos.

Las idas y vueltas de este caso policial, uno de los más resonantes en Estados Unidos, fueron registradas durante años por la cámara del francés Jean-Xavier de Lestrade, ganador del Oscar a Mejor Documental en el año 2001 con "Murder on a sunday morning" (centrado en el juicio de un adolescente que fue injustamente acusado de homicidio).

El realizador encuentra acá una vertiente similar al seguir de cerca el proceso de defensa del novelista Michael Peterson, que deberá enfrentar un drama familiar y una verdadera pesadilla legal tras ese 9 de diciembre de 2001, en que encontró a su mujer Kathleen Peterson sin vida al final de la escalera de la casa que compartían en Carolina del Norte.

Con 13 capítulos, esta miniserie, que tuvo hace años un debut parcial y pasó ahora por el Festival de Tribeca, se suma al buen momento que están teniendo las tiras documentales, con excelentes producciones que cautivaron completamente el interés del público como sucedió, por ejemplo, con Wild Wild Country (centrada en la figura de Osho). En el caso de Staircase, desde su estreno en la pantalla de Netflix hace algunas semanas, ganó seguidores en todo el mundo que llevaron el desvelo por el enigma al debate en blogs y redes. Un plato fuerte para los amantes de los casos judiciales y crímenes reales.

Mike Peterson, un escritor que publicó un par de novelas sobre su experiencia en Vietnam, es la figura central de la historia. Él fue quien llamó desesperado al 911 diciendo que había ocurrido un accidente. Él es el centro de todas las dudas de la policía y el blanco de las acusaciones de la Fiscalía. Descifrar la personalidad del protagonista será un ejercicio fascinante para quienes tienen su propio detective interior. Pero Michael no está sólo. Junto a él gana un rol estelar su abogado defensor el habilidoso y tenaz David Rudolf.

Además estará la familia cercana, que se ve quebrada, repartida en bandos con la desgracia. De ese núcleo ensamblado en los años felices junto a su esposa, apoyarán al escritor sus dos hijos biológicos y sus hijas adoptivas. La cámara de Lestrade se inmiscuye en la mansión de Peterson para recoger el drama ("el castigo ha caído sobre todos", declama el acusado frente a un ejemplar de "Romeo y Julieta") y también las estrategias de su equipo de letrados. El registro es minucioso e intimista, registrando las emociones y las sorpresas de los involucrados a medida que avanzan los acontecimientos y algunas verdades ocultas salen a la luz.

El director filmó durante 16 años y resulta impactante ver el peso del proceso en los protagonistas, cómo crecer y envejecen bajo la sombra de este drama. Cómo testigos de la historia, junto con el jurado, la serie invita a los espectadores a adentrarse, entre la maraña de suposiciones, apariencias y prejuicios, en el vaivén de dudas sobre lo que realmente ocurrió.