Barcelona es la ciudad invitada a la Feria del Libro de este año, y el escritor Sergio Vila-Sanjuán es uno de los que llegó desde Cataluña. "Con una doble categoría como autor de tres novelas ambientadas en la ciudad y como estudioso de Barcelona como ciudad literaria, tengo un libro de todos los autores que escribieron sobre ella. Hay grandes best seller internacionales, como Carlos Ruiz Zafón e Ildefonso Falcones, que con sus novelas se hicieron varios circuitos turísticos. Además, el consorcio de bibliotecas de Barcelona siempre tiene uno o dos paseos literarios en marcha", dice a BAE Negocios el autor en un bar cerca de la feria.

"Estudié mucho, es una de las tres ciudades del mundo con mucha historia editorial, de literatura, de grandes bibliotecas, con un millón de socios, grandes librerías, editoriales, escritores, tiene el circuito cultural completo", sostiene el periodista y escritor.

—¿Cuándo decide escribir sobre Barcelona?
—Había hecho periodismo; cuando cumplí 50 años pensé: "Quiero hacer algo sentimental". La primera novela es con mi abuelo, en los años 20 en una ciudad con mucha violencia. Pero también con mucha vida nocturna y vida cultural. Empecé a investigar la historia de mi abuelo y a darme cuenta de que novelada era más interesante. Son cuatro destinos que se van cruzando hasta acabar en la guerra civil, lo peor que pasó en España en el siglo XX.

—¿Y la segunda?
—En mi familia somos tres generaciones de gente vinculada con la comunicación. Mi padre dirigía un programa de radio en los 60 que buscaba gente que había desaparecido. Empezaron a llegar muchos casos relativos a la guerra civil y hubo dos tres casos de niños que se habían separado de sus padres, las familias se habían roto. Mi padre, en varios casos, pudo poner en contacto a madres con hijos, fue una carga emotiva tremenda, toda España lloraba. A la dictadura de Franco este programa no le gustó porque consideraba que removía, según ellos, la herida de la guerra civil. Una de esa historias es la novela, los casos que cuento son todos reales, estaban los archivo de mi padre, he cambiado los nombres, lo cruzo con otra historia de una mujer de alta sociedad que está con un maltratador, tiene un amante, el código civil castigaba al adulterio con cárcel y pierde a sus hijos.

—¿El tercero?
—Soy yo, pero muy distanciado porque no es autobiográfica, le he prestado mis experiencias. Cuando tenía 22 años picaba teletipo, el último lugar en una redacción. Había conocido a Dalí, que iba los veranos a su casa de Cadaqués y recibía gente, todo el mundo pasaba por ahí. Aquel verano de 1980 se encierra en la casa y desata todo tipo de especulaciones. Una de ellas era que estaba secuestrado por su mujer y su secretario firmando para hacer mucho dinero porque lo consideraban muy grande. Había estado con él en la casa hablando. Y pido si lo puedo llamar, porque tenía el número, y me tiene hablando media hora. Le digo a mis jefes que tengo a Dalí. Fue a la primera página. Al día siguiente la recepcionista, Silvia, me dice que una señora francesa con muy mal humor llamó al operador, habló con el director y quería hacerlo también conmigo. El director me dice que había llamado Gala Dalí y que una conversación privada se había hecho pública. No era cierto lo que ella aseguraba, porque yo le había dicho que era un entrevista, pero pensé que no me convenía que la mujer de Dalí esté enojada. Le pedí dinero prestado a mi madre y le mandé flores.

—¿Cómo reaccionó?
—Posó un día y la telefonista me avisa que estaba Gala en línea y me dice por qué no sube a verme. Fui, aparece Gala, que tenía 80 años, con un vestido azul cielo como de primera comunión. Se me acerca, me pregunta quién soy. Me hace un scaner, de arriba a bajo, y me dice "ya puede irse". Llegué a la conclusión que había fracasado en el casting de Gala por suerte para mí. Esa historia está en el libro.

—¿Va a seguir escribiendo novelas que trascurren en Barcelona?
—Me gustaría hacer como mínimo una cuarta novela, sobre los 80 previo a las olimpiadas, mucha movida cultural

—¿Ayudaron las novelas al turismo?
—En los últimos diez años se escribieron más de 100 novelas con Barcelona como escenario. Creo que la ciudad funciona, tiene un escenario variado, hay un lector para esto y tiene la escuela de escritura con más alumnos del mundo, y por la que paso Falcones.

Título: Una heredera de Barcelona
Autor: Sergio Vila-Sanjuán
Editorial: Destino
Páginas: 270
Precio: $789