Claude Chabrol es el realizador más prolífico surgido de la Nouvelle Vague. Es cierto que sus casi sesenta películas no garantizan siempre calidad, pero también que, cuando hacía buenas películas, superaban por mucho la media. El caso de Un asunto de mujeres, que además puede mirarse bajo la clave de la discusión actual sobre el aborto, es un buen ejemplo. Chabrol narra la vida de una mujer disoluta, mala madre, de enorme frialdad que se dedica, durante la ocupación nazi de Francia, a realizar abortos. Es una persona que el director -y la gran actuación de Isabelle Huppert- vuelven desagradable. Pero entonces viene el giro cuando es finalmente capturada: la película trata sobre la pena de muerte, y el mismo personaje, ante esa tragedia injusta, despierta toda nuestra empatía. Una demostración de cómo el cine puede manipular las emociones, y además una película, a su modo, de denuncia. En Qubit.TV.