Una nota en el New York Times propone fórmulas para terminar con la duda paralizante:

1. Pasar de una mentalidad según la cual sólo cuenta lo mejor, a una que te permita pensar que algo bueno es suficiente. "En el mundo actual, donde las opciones prácticamente son ilimitadas, buscar lo mejor es una receta para ser infeliz", dice Barry Schwartz, autor de La paradoja de la elección.

2. Delegar ciertas decisiones. Elegir las propias batallas, elegir cuando decidir. El vino de la cena lo puede escoger el experto de la vinería.

3. La regla del 90 por ciento: si tu interés está por debajo del 90 por ciento, rechazar la alternativa. Si no es un sí definitivo, convertirlo en un no.

4. Imaginar posibles resultados: visualizar como nos sentiríamos dos meses después de una decisión o si un amigo elige por nosotros, por ejemplo.

5. Darse cuenta de que jamás tendrás toda la información y aceptar que así es.

noticias relacionadas