Las pequeñas y medianas empresas enfrentan desafíos cada vez mayores. A la necesidad de financiamiento, la apertura comercial y la retracción del consumo se suma el aumento de los costos vía devaluación. Y requiere entonces que todos los procesos de reconversión e inclusión tecnológica se aceleren para volver a ser competitivos, en un círculo vicioso ya que para ello requiere financiamiento. Pero, es la situación igual para todas las pymes. En el caso de las exportadoras, la naturaleza de su objetivo comercial determina que se deben tornar más productivas, innovadoras y competitivas y de ese modo, tienen ventajas para la economía por sobre las no exportadoras, por ejemplo, porque tienen mayor capacidad de generar efectos derrame a través del crecimiento y la creación de empleo en las firmas proveedoras de insumos, productos y servicios.

Sin embargo, en la práctica se observa que es bajo el porcentaje de pymes que exporta en América Latina (también en Argentina), que la mayoría no tiene una cartera diversificada de exportación (pocos productos y/o mercados) y que la tasa de supervivencia exportadora entre las pymes es muy pequeña, de acuerdo con un estudio que realizó el Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de la Fundación Mediterránea. En ese estudio se analiza que “las acciones de política pública son muy necesarias” y destaca las medidas de apoyo a la internacionalización de las pymes, como el programa “Exporta Simple”.

La restricción del acceso al crédito es una de las mayores complicaciones

Pero advierte que el escenario general de las pymes exportadoras manufactureras tiene dificultades vinculadas con su especificidad y que se agravan con factores macroeconómicos como la inflación y la suba del costo en dólares. “Entre 2011 y 2016, alrededor de 2000 pymes dejaron de exportar y esta tendencia habría continuado en 2017, según estimaciones. La caída acumulada al 2016 es de 32% en el número de pymes, y las manufactureras perdieron 2,3 puntos porcentuales en su participación en el valor total exportado por Argentina”, analizaron en el informe.

Concentración de mercado

Pero la consultora advierte sobre las consencuencias que conlleva en cuanto a la estructura del mercado. “El magro desempeño ha llevado también a una concentración de las exportaciones de pymes en mercados regionales”, indica pero a la vez destaca que las naciones miembro del Mercosur y otros países latinoamericanos “han ganado participación como mercados destino de las exportaciones argentinas totales, en detrimento del mercado europeo” y remarca que por ese motivo, “las tratativas actuales para establecer nuevas condiciones para el comercio con esa región pueden resultar en nuevas oportunidades”. Para el Ieral, resulta entonces importante poder avanzar hacia la internacionalización de las pymes pero destaca que con ese objetivo deben tornarse “más productivas, innovadoras y competitivas”. “La participación en mercados de exportación va acompañada de aumentos de productividad, sofisticación de capacidades empresariales y menores restricciones crediticias”. indica en el extenso informe sobre la situación de las exportadoras. 

Las ventajas de exportar

Las empresas que pueden colocar el foco en la exportación, apoder generar divisas pueden también pagar mejores salarios y como consecuencia, incrementar los efectos positivos sobre otras actividades. “Las pymes tienen la capacidad de generar efectos derrame a través del crecimiento y la creación de empleo en las firmas proveedoras de insumos, productos y servicios. Sin embargo, en la práctica se observa que es bajo el porcentaje de las que exporta en América Latina (también en Argentina), que la mayoría no tiene una cartera diversificada de exportación (pocos productos y/o mercados) y que la tasa de supervivencia exportadora entre este segmento de firmas es muy pequeña”, evalúan.

Aumento de productividad y sofisticación de capacidad empresariales son importantes

Dentro de las principales restricciones que enfrentan, el Ieral señala: imposibilidad de explotación de economías de escala, altos costos directos para entrar por primera vez en el campo exportador, elevados costos de comercio debido a la falta de infraestructura adecuada de transporte, demoras en controles aduaneros y altos costos de transporte, costos de cumplimiento de requisitos del comercio internacional, falta de recursos humanos especializados y tiempo para entender los estándares internacionales de comercio; y limitaciones en el acceso a la información.

También aborda los problemas de financiamiento a partir de las complicaciones para obtener créditos bancarios y las opciones limitadas para las fuentes de financiamiento alternativo. Por ese motivo, consideran que es necesario avanzar hacia la expansión de políticas públicas que permitan dotar de herramientas a las empresas que quieren apuntalar la actividad exportadora.

Las pymex tiene capacidad de generar un efecto derrame, según el Ieral

“De acuerdo a una reciente publicación del BID, las acciones de política pública deben buscar ampliar la entrada de pymes al mercado exportador, brindar apoyo que permita la supervivencia de las mismas y promover la diversificación exportadora (condición esencial para que sobrevivan). Deben dejarse de lado los mecanismos de apoyo aislados, para favorecer la adopción de una serie de prácticas básicas de gestión y operativas dentro de las empresas”.