Cristina Fernández está empezando a armar una especie de Gabinete en las sombras. Una de las primeras áreas a las que apuntó fue la internacional, y pidió monitorear las relaciones políticas y comerciales con China y con Rusia. Dos motivos convergentes apuntalan esa decisión: un plan económico alternativo implicará para el cristinismo virar la relación con las potencias para salir de los ductos con Estados Unidos y con Europa, que son los destinos bilaterales que quiso privilegiar Cambiemos.

El segundo es más inmediato y palpable. Hoy comienza el primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico organizado por Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales) donde compartirá cartel con otros ex presidentes de América latina de impronta popular. Estarán allí el uruguayo José Mujica, el colombiano Ernesto Samper y Dilma Rousseff, destituida como mandataria en Brasil en el proceso que abrió el camino para la llegada de Jair Bolsonaro a la presidencia a partir del 1° de enero.

No es sólo un foro de ex presidentes, claro. Estarán también allí referentes de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, como Taty Almeida y Adolfo Pérez Esquivel, y pensadores alternativos de las ciencias sociales, como la holandesa Saskia Sassen, y de la economía, como el pakistaní Anwar Shaik. No será el lanzamiento de la campaña de Cristina porque todavía faltan nueve meses para las primarias, pero algo parecido.

Línea de largada

Cerca de la ex presidenta argentina se entusiasman con que finalmente sea candidata el año próximo. En el otro extremo, lejos de Cristina, también se entusiasman: tres años después de haber dejado la Casa Rosada, la ex presidenta es la mejor rival para Mauricio Macri en su plan de reelección porque le permite confrontar con la gestión anterior sin siquiera mencionar la "pesada herencia". Este último, es el electorado que está dispuesto a perdonarle todos los "errores" al gobierno de Cambiemos con tal de no volver a una gestión kirchnerista o filokirchnerista, los "benevolentes", como los llama el consultor y encuestador Federico González. Esos mismos "errores" son los que le sirven a los simpatizantes kirchneristas para cimentar su campaña del retorno. Incluso, el ex candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, escucha sugerenias para rearmar su postulación con el concepto de "teníamos razón".

Cambiemos usufructuó durante muchos meses el "en qué te han convertido, Daniel", la frase con la que se lo chicaneó durante el debate de candidatos presidenciales. Ahora, Scioli puede devolver el golpe con el "teníamos razón" cuando pronosticaba un futuro de "ajuste, devaluación y endeudamiento" si ganaba Cambiemos. Sólo con observar el Presupuesto sancionado hace una semana permite extraer números al respecto: ajuste para llegar al déficit cero, un dólar devaluado 100% respecto de lo previsto en el Presupuesto 2018 ($19,30 para este año, $40,10 promedio para el próximo) y endeudamiento. Fueron tres de los ejes de campaña 2015 que bien puede volver a utilizar con los datos disponibles y proyectados hasta el fin del mandato de Macri.

La política regional volverá a colocar desde hoy a Cristina en un rol destacado. Macri, en tanto, tendrá su espacio global potenciado como anfitrión de la cumbre del G20. De un modo o de otro, los dos siguen marcando el tiempo de la política argentina.