El año 2018 no va a ser un año fácil para la producción agropecuaria y los productores de la provincia de Buenos Aires no serán la excepción. Ya acercándonos a fin de enero y habiendo transcurrido la cosecha fina comienza el planeamiento del 2018.

Por el lado de los ingresos que tenemos los productores, la cosecha de trigo pasada ha transcurrido sin pena ni gloria con rindes promedio de normales a buenos pero con baja rentabilidad para el productor, aspecto este último que es lo que realmente interesa. A nivel país los datos de producción son buenos con una producción nacional que ronda entre los 17 y 18 millones de toneladas y un carry over de 1,2 millones de toneladas, es decir que esta producción alcanza perfectamente para el consumo interno y permitiría exportar unos 11 millones de toneladas. El problema de estos números es que presentan una situación macro aceptable pero si no se hacen las aclaraciones pertinentes se pueden enmascarar situaciones regionales como el caso de esas zonas del sur bonaerense que se vieron afectadas por heladas tardías o esas zonas del oeste que sufrieron los excesos hídricos del invierno.

El crédito se encarece en un año en el que se necesita capital de trabajo

Con respecto a la cosecha gruesa, es decir soja maíz y girasol, hay zonas en las que están siendo afectadas por la seca y todavía es temprano para hablar de lo que se cosechará. Insisto en que el productor no paga las cuentas ni el banco con grano sino con el resultante de la venta de estos, esta es la razón por la que el solo dato del rendimiento no es suficiente para ver la situación económica del productor.

Si hablamos de ganadería vemos un valor del animal gordo que esta semana esta queriendo recuperar algo del valor perdido ya que no podemos ignorar que el Indice Novillo Mercado de Liniers del mes de diciembre de 2017 respecto a su par del 2016 ha sufrido un incremento del 16% cuando tanto la inflación como nuestros costos han subido bastante más que eso. Es una buena noticia la aceptación por parte de China de nuevos cortes de carne, país que puede llegar en caso de desplegar parte de su poder de compra a producir un cambio muy importante en nuestro mercado de carnes.

El productor no paga las cuentas ni el banco con los granos

El componente que falta para intentar descifrar lo que seria el 2018 esta relacionado con nuestros costos. Como dije anteriormente su aumento a lo largo del año ha sido importante por ejemplo en el rubro combustibles, ni hablar de los impuestos y tasas municipales los cuales también tienen una actualización en muchos casos muy por encima de la inflación.

Por otro lado el crédito se ha encarecido, en un año como el que esperamos en el que necesitaremos capital de trabajo las tasas en pesos se han ido a valores prohibitivos. Por supuestos que quedan los créditos en dólares con tasas sensiblemente inferiores pero implican un riesgo que no podemos desconocer. En definitiva el 2018 va a ser un año en el que, como decimos en el campo, no podemos errar cosecha.

Especial para BAE Negocios

*Presidente de Carbap