En esta era de redescubrimientos discográficos acaso haya que sentarse a esperar cuál será la nueva gema rescatada de archivos olvidados. Aunque en verdad no hay margen para la impaciencia. Luego de Miles Davis, John Coltrane, Thelonious Monk y Bill Evans, les toca el turno a otros dos gigantes del jazz moderno: el saxofonista Dexter Gordon y el trompetista Woody Shaw.

Amigos y compañeros en giras y shows durante buena parte de la década del 70, ambos se vuelven a reunir de manera póstuma a través de la edición de dos conciertos en vivo que permanecían inéditos a la espera de su "descubrimiento". Como admite la viuda y manager de Gordon, Maxine, a los fanáticos del jazz les gusta pensar en grabaciones sepultadas en un depósito y cubiertas de polvo que aguardan para ser rescatadas del olvido. Debe tener razón.

Los discos que Elemental Music anuncia para este fin de semana en versión vinilo y CD son Tokyo 1975, del cuarteto de Dexter Gordon, y Tokyo 1981, del grupo de Woody Shaw. El sello prevé nuevas reediciones de shows en vivo.

La carrera de Dexter Gordon registra muchos hitos de peso, algunos de ellos conocidos para los menos adentrados en el jazz, como su nominación al Oscar por su papel actoral en la película Round Midnight, en la que también se hizo cargo de la banda sonora. Gordon se estableció a principios de los 60 en Europa, donde vivió cerca de 14 años. Su asiento principal fue Copenhague: allí tocó con frecuencia con la banda estable del célebre Jazzhus Montmartre. La integraban Kenny Drew, uno de los pianistas más exquisitos que dio el jazz; el talentoso contrabajista danés Niels-Henning Orsted Pedersen y el baterista Alex Riel, más tarde reemplazado por Albert Tootie Heath. Con este último en los tambores se grabó Tokyo 1975, un concierto en el Yubin Chokin Hall de octubre de ese año. El disco incluye temas que Dexter y Kenny Drew soltaban casi de memoria, como Fried Bananas, Misty y Days of Wine and Roses. Pero también llega con dos bonus tracks, uno de los cuales reúne a Gordon y a Woody Show en el grupo que grabó Homecoming en 1977, festejando el regreso del saxofonista a los Estados Unidos tras su exilio musical.

El disco de Woody Shaw, un trompetista que compartió escena con Eric Dolphy y que le imprimió una rotunda vitalidad al género, lo muestra al frente de su quinteto de aquel entonces, inicios de la década del 80. Junto a Shaw se alistaron en aquel concierto japonés el trombonista Steve Turre, el pianista Mulgrew Miller, el bajista Stafford James y el baterista Tony Reedus. El disco incluye un bonus que reúne a Shaw con Dizzy Reece en trompeta, más los saxofonistas Johnny Griffin y Nathan Davis integrando la front line. El álbum es enteramente una fiesta, como buena parte de la discografía de este músico excepcional. Su hijo, llamado Woody Louis Armstrong Shaw III, escribió sobre su padre: "Siempre tuvo en mente contribuir al mundo con algo significativo. Sentía una profunda lealtad hacia el jazz".

Como aquellos legendarios conciertos de 1977 en el Village Vanguard de Nueva York, Dexter Gordon y Woody Shaw vuelven a sonar a la par.