La pandemia cambió muchas costumbres, una de ellas es la forma de pensar y planificar las vacaciones en familia, ya que, al limitarse la movilidad hacia las zonas turísticas, el desafío pasa por encontrar opciones que permitan, con áreas de relax, programar encuentros sociales o tener un área de descanso en la misma casa. Hoy el hogar se convirtió en el lugar para acondicionar, adaptar y refuncionalizar, aportándole mayor comodidad e, incluso, haciéndolo más sustentable, para disfrutar de los días de sol sin salir de casa.

Esta nueva forma de habitar los espacios llevó a Ecosan, junto al Estudio BZZ Arquitectura, a crear ecorrefugio, un módulo versátil con un estilo moderno de líneas rectas e imagen elegante con un dormitorio, un baño completo, cocina-comedor, ambientes climatizados y un gran ventanal. La flexibilidad de su diseño permite el funcionamiento complementario a una vivienda existente, pudiendo servir de ampliación o funcionando de manera completamente independiente, para maximizar sus posibilidades de uso.

También es una opción para quienes estén pensando en construir en zonas turísticas para alquilar en temporada, ya que es más ágil, económico y sustentable.

De estructura metálica y cerramientos con aislación termoacústica, el módulo es ensamblado íntegramente en la planta de Ecosan. Por sus dimensiones compactas, permite ser transportado al sitio en una sola pieza, posicionarlo en el lugar planificado y conectarlo a la red de servicios para su uso en el mismo día.