¿La culpa de todo la tiene Transener, como manifestó Lopetegui?
—Nosotros creemos que no se puede desvincular el colapso total del Sistema Argentino de Interconexión, ocurrido el 16 de junio, de la política energética que Macri aplica desde diciembre de 2015 a la fecha. En otras palabras, el principal responsable es la máxima autoridad del Ejecutivo Nacional. Debajo suyo, en responsabilidad, sigue Lopetegui, por ser el encargado de ejecutar la política que le baja Macri y, fundamentalmente, el FMI.

Entonces, ¿el máximo responsable es Macri y luego Lopetegui?
—Es que el colapso es un síntoma más de la política energética neoliberal. Igual con el apagón de La Plata, inédito. Lo mismo con el apagón del 22 de enero que afectó a Edenor y a Edesur, por una falla en una Subestación Transformadora. Y a esto sumemos los problemas en la distribución que vienen empeorando todos los veranos desde la asunción de Cambiemos. Es decir, el sistema eléctrico en todos sus segmentos con problemas. ¿Y estos problemas a qué causas obedecen? A la desregulación absoluta del sector, a la anarquía de mercado, a la cooptación empresarial de los entes reguladores y al abandono de obras de infraestructura, como por ejemplo las líneas del interconectado que hubieran evitado la asincronía del 16 de junio y que Macri paralizó ni bien asumido, con un 70% de grado de avance. Recordemos, no construyeron ni un kilómetro de líneas de alta tensión. Eliminaron el Plan Federal de Transporte Eléctrico ejecutado por el Ministerio de Planificación, que entre 2013 y 2015 construyó 410 kilómetros nuevos, y 1.400 entre 2010 y 2012. ¿Entre 2016 y lo que va de 2019? Cero. En fin, el colapso fue una consecuencia directa de la mercantilización de la energía y su transformación en un negociado VIP para un puñado de amigos/socios/parientes del presidente Macri, incluyéndolo también al propio presidente.

“No se construyó ni un kilómetro de líneas de alta tensión”

¿A qué te referís con los entes cooptados por empresas?
—El titular del ENRE, Andrés Chambouyleron, que antes fue Subsecretario de Coordinación de Política Tarifaria entre diciembre de 2015 y primeros meses de 2018, fue contratado por transportistas y distribuidoras del gas y la electricidad para que los ayude como técnico en sus demandas contra el Estado nacional presentadas ante el CIADI. Increíble. En manos de este señor el ente que debe regular a las empresas y, en función del colapso, sancionar a las responsables. Algo similar ocurre con el Enargas y con el CERTI, que es el que debe regular a las distribuidoras eléctricas en la provincia de Buenos Aires y fijar los cuadros tarifarios. El CERTI, que debe controlar a las empresas de Pagano, ex director de Edenor, tiene dos empleados suyos cuando Pagano cumplía aquella función.

En cuanto a las fallas o errores puntuales cometidos que derivaron en el colapso, ¿Transener entonces no tiene ninguna responsabilidad?
—Por supuesto que sí. La empresa controlada por Mindlin y el Estado argentino puso un parche en una línea de alta tensión (by-pass), una línea que venía trabajando al límite de su capacidad durante los 45 días previos al colapso. Esa línea era la única que había que permitía despachar la generación hacia Buenos Aires. La otra, la paralela, estaba fuera de servicio desde mediados de abril por la reubicación de una torre. Dos meses para reubicarla, pero desde 2015 sabían los técnicos que había inconvenientes con esa torre. Así que sí, Transener tiene la responsabilidad como operadora y encargada del mantenimiento de las líneas afectadas. Pero hubo otros problemas y que nos conducen a Cammesa y a la Secretaría de Energía. Porque el despacho de generación se había concentrado en el Litoral, para ahorrar costos al Estado y no suspender las exportaciones de gas, todo en detrimento de la seguridad del sistema. Entonces, Cammesa decide planificar el despacho así y la Secretaría de Energía lo aprueba, despacho precisamente concentrado en un corredor que funcionaba con una línea menos, otra con un by-pass y operada durante 45 días al límite de seguridad.

“Pesificar es argentinizar costos y precios de la energía”

¿Cómo revertir toda esta política?
—El primer paso es pesificar tarifas y revisarlas. Porque el tarifazo está atravesado por actos de corrupción de los amigos de Macri y del propio Macri. Pesificar es argentinizar los costos y los precios de la energía, de acuerdo a las necesidades del país y los ingresos de su población. Y revisar las tarifas, asegurando ganancias justas y razonables a las empresas en los nuevos cuadros tarifarios, es priorizar la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía y la competitividad de la industria y la producción nacionales. En pocas palabras, la energía y sus servicios públicos otra vez alineados con la creación de empleo, la reindustrialización y la salud del mercado interno.