Pasarelas en la Muralla China, los jardines de París, en el aeropuerto de Milán y hasta en el bajo platea del Club Atlanta... En las semanas de la moda ya no alcanza con mostrar un buen diseño y bellas modelos para saciar la curiosidad del público y la prensa. Las marcas y diseñadores buscan formas alternativas originales para mostrar sus colecciones e impactar en redes sociales. La nueva competencia se da en la puesta en escena, el estilo y la atmósfera creada por la escenografía. Estos espacios van más allá del concepto de un desfile clásico, son capaces de transformar un evento de moda en una experiencia multisensorial, con escenarios donde lo artificial y lo natural se fusionan para dar el mejor (y más envidiado) espectáculo.

París fue una fiesta

La semana de la moda en la capital francesa es uno de los eventos más esperados del calendario. Sus pasarelas marcan tendencias en la industria, durante esos días los ojos del mundo están puestos sobre sus calles, jardines, teatros y cualquier otro escenario que las firmas francesas elijan para deslumbrar a los críticos.

En la última edición- y como suele suceder- Chanel presentó el espectáculo más impresionante en el Grand Palais de París que se transformó por un día en una playa paradisíaca. La casa de moda recreó una playa de 80 metros con un fondo de cielo azul y que incluyó hasta el sonido de las olas (porque claro, también hubo olas artificiales). Las modelos caminaron descalzas por la orilla frente a los invitados sentados en sillas playeras de madera. Para seguir con la temática el director creativo, Karl Lagerfeld disfrutó del desfile desde un muelle. El "kaiser"de la moda nunca deja nada librado al azar, la puesta en escena de sus shows siempre genera una enorme expectativa entre los seguidores y expertos fashionistas.

Los creadores argentinos también se vuelcan hacia los escenarios no tradicionales

En pos de la democratización de la moda, L´Oréal eligió nuevamente un espacio abierto al público para presentar lo nuevo de la marca. El año pasado los Campos Elíseos habían sido el escenario seleccionado mientras que para esta temporada optaron por una pista flotante a orillas del río Sena. La instalación permitió a los asistentes ver el desfile directo desde las escaleras y puentes que dan al río, al mismo tiempo, los invitados VIP siguieron el espectáculo desde un barco. La pasarela flotante llevó 6 meses de preparación y una semana de montaje, todo sea por el show.

La tecnología también estuvo presente en París: Balenciaga presentó una colección que experimentaba con las impresiones 3D, en una pasarela que asimilaba un túnel digital compuesto por miles de leds. Esta especie de vórtice digital fue desarrollado por el artista Jon Rafman. El efecto visual asombró a la audiencia que, por supuesto, compartió en las redes sociales las mejores imágenes del desfile.

Saint Laurent presentó su nueva colección al anochecer, en plena Plaza de Trocadero con la Torre Eiffel de fondo. La pasarela estaba cubierta por una capa de agua y toda la atención era dirigida hacia las modelos y el chapoteo de sus pasadas. Otro peso pesado de la moda, la firma Dior, brindó un homenaje al mundo de la danza en un espectáculo en que tutús y novedosos diseños compartieron protagonismo. La propuesta fue ideada por la coreógrafa israelí Sharon Eyel y cerró con una lluvia de pétalos blancos que cayó sobre bailarines y modelos.

Creatividad local

Los diseñadores argentinos también se vuelcan hacia los escenarios no tradicionales para presentar sus nuevas colecciones. Jessica Trosman, por ejemplo, se animó a dar el paso hace ya algunos años, todos sus desfiles se realizan en el bajo platea del Club Atlanta en el barrio de Villa Crespo. La ubicación no es casual ya que la diseñadora tiene su fábrica y showroom frente al estadio de fútbol.

En el mes de septiembre, Laurencio Adot brindó un mágico espectáculo en el marco del ciclo de desfiles Designers BA. El diseñador presentó su última colección en un escenario natural de lujo frente a la Floralis Genérica en la Plaza de las Naciones Unidas. Evangelina Bomparola también se sumó a la tendencia y eligió el histórico Teatro San Martín para exhibir sus diseños.