La aproximación entre tango y jazz ha sido siempre cautelosa, desde la nominativa vecindad de los antiguos salones que anunciaban "típica y jazz" hasta la veneración de muchos músicos de jazz por la obra artística de Astor Piazzolla.

En el medio desfilaron los entreveros de la orquesta de Fresedo con Dizzy Gillespie durante su visita a la Argentina, la reunión cumbre de Gerry Mulligan con Astor, la admiración que éste despertó en otros exponentes del jazz como Gary Burton, Richard Galliano o Michel Portal y, más cerca, la búsqueda de un lenguaje propio en los primeros discos de Adrián Iaies.

Pero no sólo los franceses abrieron una ventana al tango desde el jazz. El jazz italiano en la era moderna también lo abordó, y valga como ejemplo al pianista Stefano Bollani versionando El Choclo y otros standards de la porteñidad.

Ahora le tocó el turno a ¡Cacho Castaña! en un disco de reciente edición que un acordeonista italiano, Gianni Coscia, publicó para iniciar la aventura musical de un nuevo sello, Barnum for Art. El álbum se titula Sospiri Sospesi y en él Coscia completa la formación con el bandoneonista Daniele di Bonaventura y Max de Aloe en armónica cromática. El dato distintivo, llamado seguramente a la controversia, es la aparición de la actriz italiana Manuela Loddo, quien arremete sin red con una versión de Garganta con Arena. También se anima con Sus ojos se cerraron y hasta con La Maza, en un recorrido por composiciones de este lado del atlántico.

Digamos ante todo que Gianni Coscia es un músico ampliamente respetado en Europa. Abogado que terminó por dedicarse enteramente a la creación musical, Coscia se involucró con aquellos géneros populares de distintas regiones que, de un modo u otro, terminaron alimentando al jazz. Aunque, claro, siempre aparecerá la discusión sobre cuáles son las fronteras del jazz que se reconocen en Europa, más abierta a incorporar al género tradiciones de su propio acervo cultural. Coscia grabó para muchos sellos, entre ellos ECM, compartiendo cartel con el saxofonista Gianluigi Trovesi en varios trabajos, entre los cuales se destaca el recomendable In cerca di cibo.

En este nuevo disco Coscia habilita a Manuela Loddo, una actriz con voz muy particular, a cantar en castellano el tango que Cacho Castaña compuso en 1993 en tributo al Polaco Goyeneche. Quien haya escuchado la versión, no ya la de Cacho, sino la de Adriana Varela, se sobresaltará. ¿Puede un grupo de músicos italianos de jazz y una actriz que modula con dificultad en español aprehender la esencia de este homenaje? Aun cuando de este lado del mapa muchos descartarán la versión casi con espanto, la crítica en la península se mostró entusiasmada y hasta destacó la impronta "masculina" que al parecer algunos vieron en la interpretación de Loddo. "Es una canción que tiene gran capacidad de excitar y por eso se perdonan errores de pronunciación", señaló en su review el portal italiano Mescalina. Más allá de los resultados, que alimentan miradas diferentes según desde dónde se observe, la búsqueda que entrañan los crossover siempre es bienvenida. Aun cuando en este caso traiga a la memoria aquella anécdota de la infancia de Goyeneche, cuando el Polaco llamó una vez "¡Mama!" a su madre y ésta le soltó: "¿Mama? Maman los terneros".