Algunos estudios cuestionan que comer solo no es una práctica saludable y sugieren que tiene un vínculo con problemas de depresión y sobrepeso. Una encuesta de Oxford Economics y el National Centre for Social Research for Sainsbury’s efectuada entre 8000 adultos relacionan esto con infelicidad y problemas mentales. Sin embargo, según destaca un artículo de The Guardian, muchos de estos factores son a veces preexistentes. Sam Dick de Campaign to End Loneliness, una iniciativa contra la soledad que promueve los vínculos interpersonales, traza una diferencia fundamental: “Elegir comer solo no es lo mismo que tener que comer solo. Un momento para disfrutar en solitario no es lo mismo que no tener con quien cenar”.