La coctelería mantuvo históricamente una estrecha relación con el ambiente masculino y nocturno. Sin embargo, los tiempos están cambiando y las mujeres se encuentran en el centro de la escena. En los últimos años, ellas han ido ganando terreno detrás de las barras, convirtiéndose en la tendencia más importante del sector. Se desempeñan como jefas de barra en los mejores bares y son expertas mixólogas que experimentan y crean combinaciones de sabores con sello propio.

La demanda creciente de barmaids (término con el que se las conoce aunque el diccionario lo defina tan sólo como "mujer que sirve tragos") en los bares top de la noche porteña no se trata de una moda pasajera sino una tendencia en auge que responde al contexto sociocultural.

Entre shakers, goteros, picadores y batidoras, las mujeres pisan fuerte en un universo de sabores y recetas que, durante mucho tiempo, parecía ser territorio exclusivo de hombres.

Una de las referentes del rubro es Pipi Yalour, una joven cordobesa que se acercó al escenario de la coctelería por una casualidad y hoy es la primera embajadora mujer de Campari.

La barmaid además creo junto a Gise Jaime "Chicas barra", una web colaborativa en donde comparten contenido propio y del mundo femenino de la coctelería. "El creciente número de mujeres en el sector tiene que ver en primer lugar con el auge que está atravesando la coctelería en general, especialmente los bartender. Por otra parte, creo que también se debe al esfuerzo que hacemos las mujeres que estamos en la comunidad por incluir más mujeres en nuestros equipos y gracias a algunos hombres que han dado ese paso", afirma Yalour. para dar un enfoque sobre el rumbo que está tomando la actividad.

En las escuelas de coctelería también se observa un aumento de inscriptas que, en algunos casos llega al 70%, una amplia mayoría en relación a los hombres.

María Alejandra Pirlo está a cargo de la Universidad del Cocktail y fue una de las pioneras en el sector: "La escuela comenzó en el 97, con cuatro mujeres en el área profesional, mientras que hoy la mayoría de los estudiantes son chicas, lo que demuestra que fuimos ganando terreno. Para algunas es un hobby pero también hay mujeres que trabajan en gastronomía o quieren desempeñarse en el área y eligen ser bartender. La salida laboral es muy rápida".

Lo cierto es que los tiempos fueron cambiando, lo que antes era considerado un trabajo temporal o exclusivo para hombres, hoy se convirtió en una carrera a seguir y se multiplican las alternativas. Los cursos que ofrecen los institutos especializados incluyen el Flair (el movimiento ágil de botellas, vasos y cocteleras), mixología, bartender profesional y el de somelier, siendo este último el más elegido por las mujeres.

Una iniciativa empoderante

En este escenario que revaloriza el rol de la mujer detrás de la barra, nació Mapa de Barmaids, un proyecto comandado por Laura Marajofsky, periodista y dueña del blog Drink Me.

Como bien dice su nombre, se trata de un gran mapa que registra, documenta y visibiliza la labor de las mujeres que participan del circuito de coctelería en cinco zonas de interés (por el momento, aunque la idea es cubrir todo el territorio argentino) Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán y la provincia de Buenos Aires, con Capital Federal como el centro de la escena gastrocultural.

"La idea es que ellas cuenten quiénes son, qué hacen y cuáles son sus proyectos. Hay chicas que tienen blogs especializados, o que desarrollan proyectos vinculantes en distintas partes del país, como las Hanky Panky de Santa Fe, un grupo de mujeres que trabajan sobre la fusión entre el arte y la coctelería mediante intervenciones en bares", comenta entusiasmada la creadora del Mapa de Barmaids.

Aunque la plataforma aún se encuentra en la etapa de desarrollo ya se han contactado chicas de todo el país, desde la Patagonia hasta La Quiaca.

Y no sólo bartenders, el proyecto incluye someliers, baristas y tea blenders, abarcando todas las especialidades y rubros de la industria para generar un espacio más amplio para sostener la iniciativa.

Los movimientos culturales actuales reclaman y empoderan el rol de la mujer en todas las industrias, en el universo de la gastronomía el cambio ya se siente. El sello femenino pisa fuerte y marca tendencia en la escena coctelera.

"Las barmaids son más curiosas, llegan formadas a la barra. Están en el detalle, son minuciosas y enfocan en la estética. Y en algún punto, esto quizás tiene que ver con el hecho de que les cuesta el doble llegar, tienen que demostrar que son capaces", finaliza Marajokfsy.